LAS FUENTES DE LA SIERRA

LAS FUENTES DE LA SIERRA

      Durante varios años, en el transcurso de nuestras excursiones por cualquier parte de la geografía española, he ido tomando notas y, cuando ha sido posible, fotografías de lo que, bajo mi punto de vista personal, consideraba deterioros y agresiones de cualquier tipo al medio natural de la montaña: basureros y vertederos, erosiones, ruinas, árboles rotos, antenas y repetidores, tendidos eléctricos, obras de infraestructuras,  chatarras de coches y de todas clases abandonadas en mitad del campo, instalaciones de ocio y esparcimiento desmedidas, aparcamientos sin control, chiringuitos, etc. Al mismo tiempo, fui recogiendo datos, y haciendo dibujos cuando era posible, de  las fuentes y manantiales que íbamos conociendo, con el pensamiento de hacer a largo plazo algún tipo de publicación que recogiese todos estos datos, para uso de otros excursionistas.

     Conocía ya de tiempo atrás un trabajo parecido realizado por los montañeros alaveses, que habían conseguido de sus autoridades una cierta contención en cuanto a las agresiones y una ayuda más o menos oficial inestimable para realizar análisis cualitativos de las aguas de sus fuentes. Algo parecido podría ser una buena aplicación para la acumulación de datos que había ido tomando durante tantos años, en especial sobre la sierra de Guadarrama.

     En 1997, con nuestros amigos de Montañeros Madrileños, club del que formábamos parte, retomamos el asunto y elaboramos un programa de salidas,  para  ir visitando  progresivamente  las fuentes más significativas de cada zona, anotando su situación, tomando datos de acidez, caudal, temperatura del aire y del agua, aspecto del entorno, y recogiendo muestras de agua, que permitiesen su posterior análisis y evaluación para una posible publicación.

      En definitiva, se puede llegar a la conclusión de que tomar regularmente datos de distintos aspectos relativos al medio natural, aunque no siempre sepamos para qué nos pueden servir en el futuro, es una buena costumbre, de la que se pueden obtener en otro momento aplicaciones inesperadas. Sin ánimo de hacer comparaciones, me viene a la memoria la figura de Tycho Brahe, cuyas numerosísimas y valiosas observaciones servirían después a Kepler y a Newton para establecer sus leyes sobre los movimientos de los astros del sistema solar.

Se llegó a hacer la publicación de toda esta información, tras los análisis y evaluación hechos por un laboratorio municipal de Madrid. En nuestro ánimo estaba continuar recopilando más datos en sucesivas temporadas, hasta completar de la mejor manera posible toda la sierra. Pero desgraciadamente, el laboratorio que nos hacía los análisis desapareció al año siguiente y nuestro bonito proyecto quedó reducido a la primera campaña de toma de datos. No conseguimos interesar a las autoridades competentes, municipales o deportivas, para continuar con el proyecto.

1985 Fuente de la Canaleja

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s