Los Senderos de Gran Recorrido (SGR´s)

LOS PRIMEROS PASOS

   Los Senderos de Gran Recorrido (SGR´s) habían llegado desde Francia a España por Cataluña, siendo bien acogidos por la Federación d´Entitats Excursionistes de Catalunya, que fue desarrollando su red de senderos dentro de los límites regionales. En Madrid un pequeño grupo de entusiastas, bajo los auspicios de la Federación Castellana de Montaña, había comenzado a proyectar y a señalizar algún SGR. Sería bajo la presidencia de Fernando Muñoz Guerra en la FEM, hacia mitad de los años 80, con Domingo Pliego como vocal de Senderismo, cuando comenzó a extenderse el proyecto a otras regiones más allá de de Cataluña y de Madrid.

Comenzamos a luchar por el proyecto con una ilusión a prueba de bomba. Como todos procedíamos del mundillo de la montaña, deporte que practicábamos hacía años, el tema de los SGR parecía fuera de lugar, siendo en general, una actividad menospreciada por parte de otros montañeros, amigos y compañeros, que la veían dentro del montañismo como una especie de “mariconada”. Los pocos que nos animamos a acometer el proyecto tropezamos al principio con lo que parecían problemas insalvables. Pero éramos jóvenes y entusiastas, y utilizando buena parte del escaso tiempo libre que nos dejaban nuestras ocupaciones laborales y familiares, empezamos a buscar colaboradores de buena voluntad, a explorar zonas menos conocidas para nosotros, a manejar mapas, trazar itinerarios y señalizarlos. Tuvimos que inventar sistemas caseros para transportar la pintura y las brochas, sistemas que alguna vez fallaban, embadurnando nuestro equipo o, lo que es peor, el medio natural, exigiendo arduas tareas para su limpieza.

Un recuerdo imborrable para todos los que empezamos este proyecto, son las salidas para medir y señalizar los senderos con nuestra propia familia, esposa e hijos, y algún amigo próximo, ya que era difícil encontrar ayuda para estas tareas. Incluso entre los amigos hubo quien se negaba a pasar por zonas habitadas empujando el “trumeter”, aquella ruedecilla provista de cuentakilómetros, por miedo a hacer el ridículo. Las interminables gestiones con las autoridades locales, y en algunos casos con propietarios particulares, para conseguir el paso y señalizar sin miedo a represalias, ocuparon también gran parte de nuestro tiempo. Y qué decir de las infinitas reuniones con amigos y compañeros de otras regiones o provincias, intentando impulsar el proyecto como mejor pudiésemos.

La mayoría de las veces encontramos escaso o ningún eco por parte de las autoridades  e incluso de las Federaciones de Montaña. Recordamos la sensación de fracaso en conversaciones con las autoridades de Turismo, que únicamente se interesaban por el desarrollo del turismo de playa y no querían sabe r nada de esta nueva faceta. O la pugna con los responsables de Medio Ambiente, hasta que se dieron cuenta de que los senderos balizados encauzaban a la gente en la naturaleza, en vez de tenerlos dispersos por todas partes, con el peligro que eso conllevaba. En algunas zonas, muy apreciadas por nosotros como montañeros en activo, encontramos la oposición directa de personas y colectivos  más “puristas”, que consideraban inaceptable poner señales en el campo, en las rocas, en los árboles. A veces aquello fue una verdadera pugna; nosotros señalizábamos, ellos borraban las señales; nosotros colocábamos flechas indicadoras, ellos las hacían desaparecer. Otro desesperante campo de batalla fue, y creo que sigue siendo, la edición de las topoguías, que no encontraba eco ninguno en los editores habituales de literatura de montaña, ni ayuda económica alguna para editarlas por vía particular.

Cuando ahora salimos de excursión por las zonas próximas, no resulta raro encontrar las marcas de algún sendero, SGR o PR. Y con más frecuencia de la esperada, a gente siguiendo el trazado guía en mano, usuarios que piensan que “aquello” ha existido de siempre. Seguimos teniendo problemas de desarrollo del proyecto en algunas zonas y de mantenimiento de lo ya existente en muchas más, pero el proyecto sigue avanzando gracias a la labor de gente tan entusiasta como lo fuimos nosotros, siempre apoyados, al menos en España, por las correspondientes Federaciones de Montañismo.

Aunque algo anticuada, añado a continuación el texto de una charla que impartí en Asturias en 1999, que creo que ofrece una buena panorámica de qué son los SGR´s, de dónde vinieron, quién se ocupa de ellos, qué se obtiene de ellos, etc.

HISTORIA DE LOS SENDEROS DE GRAN RECORRIDO EN EUROPA Y EN ESPAÑA

     Voy a hacer una rápida exposición del origen y desarrollo del senderismo en Europa y en España, explicando brevemente los tipos de senderos que hay y echando un vistazo a la variedad de actividades que se pueden realizar al aire libre utilizando la infraestructura de los senderos. Finalmente, repasare los beneficios que pueden derivar de estas actividades, y los problemas que se suelen presentar entre los utilizadores de los senderos. Cada uno de estos temas sería suficiente para desarrollar un trabajo más profundo, pero en esta ocasión intento proporcionar una panorámica general del asunto, que permita hacerse idea de su origen, evolución, situación actual y posibilidades futuras.

SIEMPRE HA HABIDO CAMINOS

Los caminos han existido siempre, desde las épocas prehistóricas hasta nuestros días, y, de hecho, la mayor parte de nuestras actuales redes de senderos se ha trazado sobre caminos previamente existentes. Los itinerarios seguidos por el hombre nómada prehistórico tras los animales que cazaba, o la situación de sus asentamientos cuando pasaba a ser sedentario y se ocupaba de la agricultura, ofrecen también una serie de puntos interesantes por los que hacer discurrir un sendero.

En algunos casos, como el Sendero de los Dinosaurios de la Rioja (GR-93), se han ido enlazando diversos trazados, para recorrer una serie de yacimientos arqueológicos interesantes, las huellas fosilizadas de los animales prehistóricos, también llamadas pistas de dinosaurios.

Durante la romanización de nuestra península se construyeron grandes vías de comunicación, las conocidas “calzadas romanas“, que todavía hoy día constituyen una estupenda infraestructura para trazar itinerarios peatonales, con gran variedad de atractivos tanto históricos como constructivos (calzadas, puentes, alcantarillas, mansiones,…). El itinerario de Antonino recoge una relación de estas calzadas, con unos 80.000 kms. de longitud, de los que cerca de 10.000 kms. corresponden a la península Ibérica (hay casi otros 20.000 kms. de calzadas de segundo orden).

También en la España árabe se construyeron vías de comunicación, especialmente en Andalucía. Son los llamados “recifes” o “arrecifes“, de los que, desgraciadamente, quedan menos restos que las vías romanas. Pero aún podría bucearse en la historia, para localizar algunos de estos itinerarios, que podrían ser la base para algunos de nuestros senderos de gran recorrido.

El Camino de Santiago es un verdadero hito en nuestra pequeña historia de caminos y caminantes. Y el “Codex Calistinus” constituye quizá la primera “topoguía” de caminos escrita en España, y probablemente en Europa, con la descripción de sus trece largas jornadas para completar el recorrido del llamado “camino francés”, desde Roncesvalles a Santiago de Compostela. Relacionado con las vías romanas y con el Camino de Santiago, no podemos dejar de citar la Vía de la Plata, de Sevilla a Astorga, a modo de segundo ramal más importante de las peregrinaciones a Santiago en España.

     La trashumancia es otra fuente para posibles trazados de SGR´s. Reservada durante años al uso tradicional ganadero (desde 1273 a 1836), y con más de 120.000 kms. de infraestructura, constituye en si misma una red perfectamente utilizable para las actividades peatonales, aprovechada en muchas partes para el trazado de los SGR´s.  Posiblemente se revitalizarán estas vías en los próximos años con proyecto 2001 de la Cmunidad Europea (los corredores ecológicos).

Durante la Edad Media, y hasta llegar al s. XVIII, grandes figuras de la Historia y de la Literatura nos han dejado descripciones más o menos completas de sus recorridos por la España de entonces, que son a su vez una hermosa fuente de investigación para trazado de nuevos senderos. El Arcipreste de Hita, el Marqués de Santillana, Quevedo, Cervantes, junto a algunos notables viajeros estimulados por distintas motivaciones, como D.Antonio Ponz, Gustavo Doré, Ch. Davillier, Richard Ford, George Borrows (Jorgito “el inglés”), nos han dejado un legado igualmente interesante de posibles itinerarios.

Los itinerarios de postas (que hacían hasta 150 kms. al día, con relevos) y los itinerarios de las primeras diligencias como medios colectivos de transporte (la tabla; atado de las ruedas), nos comienzan a dar idea de los grandes GR´s. Aparecen los famosos “repertorios” de caminos (de Villuga, de Meneses).

Ya en tiempos modernos aparecen el tren y el automóvil a finales del s.XIX y la natualeza salvaje comienza a ser asediada por el hombre. Aparecen el montañismo y el alpinismo, pero tenemos que esperar hasta el siglo XX para que la naturaleza se ponga al alcance de todo el mundo. Es el nacimiento del excursionismo, el montañismo para todos, y, finalmente, hacia mitad de siglo, el senderismo, que muy pronto dará lugar al turismo a pie.

ORIGEN DEL SENDERISMO EN EUROPA

     Después de la segunda guerra mundial, hacia 1947, se empezaron a crear en Francia los Senderos de Gran Recorrido (denominación que habitualmente se abrevia con las siglas S.G.R.), conformando enseguida una extensa red de caminos y senderos peatonales de todo tipo por las montañas, llanuras, ríos, costas, etc., que servía para la realización de actividades que incluían un ejercicio físico moderado, orientadas a la ocupación del tiempo de ocio y a una profundización en el conocimiento del país y de sus gentes, dirigidas a un amplio sector de la población.

En Junio de 1997 Francia celebró el 50 aniversario del inicio del inicio de este proyecto, que aún sigue creciendo, completando al mismo tiempo sus primeros 50.000 kilómetros de senderos señalizados.

LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE SENDERISMO (E.R.A.)

Enseguida otros países europeos siguieron el ejemplo de Francia. La segunda guerra mundial había terminado hacia poco y el proyecto suponía un modo de ocupación para muchas gentes que no sabían que hacer con su tiempo libre. Pronto se alcanzaron enormes cifras de desarrollo de estos itinerarios, sobre todo en los países centroeuropeos.

En 1969, como fruto de las ideas del banquero Georg Fahr, preocupado por crear una organización capaz de resolver los problemas que se presentaban a los practicantes de esta actividad cuando sus itinerarios les llevaban de un país a otro, se celebró en Stuttgart la primera reunión que llevaría después a la creación de una organización internacional estructurada como asociación de senderismo con estos tres nombres: la EUROPAISCHE WANDERVEREINIGUNG (E.W.V.), denominada en inglés la EUROPEAN RAMBLERS ASSOCIATION (E.R.A.) y en francés la FEDERATION EUROPEENNE DE TOURISME PEDESTRE (F.E.T.P.).

Como resultado inmediato, se inició la creación de una red de Senderos Europeos de Gran Recorrido, que se fue ampliando por distintos países europeos, a medida que éstos se iban incorporando a la organización internacional.

Algunos de estos senderos se prolongaron de un país a otro, llegando a ser enormemente largos. Son los llamados SENDEROS EUROPEOS INTERNACIONALES, identificados por la letra E con el número correspondiente, de los que en la actualidad hay hasta once. Entre ellos mencionaremos el E.4, que cruzando distintos países europeos llega desde Atenas a Tarragona y aún continúa por España por tierras de Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucia, hasta alcanzar Gibraltar. En menor escala, pero todavía con longitudes notables, cabe citar algunos GR´s tan conocidos como el GR-10 francés, o el GR-11 español, que recorren todo el Pirineo desde el Cantábrico hasta el Mediterráneo, el primero por la vertiente francesa y el segundo por la española; o el mismo Camino de Santiago, que se prolonga por tierras francesas con la identificación de GR-65; o nuestro GR-7, que con sus más de 1.200 kms. de longitud desde su entrada en Cataluña hasta Gibraltar, forma parte del E.4 europeo.

Además de las redes de Senderos Internacionales, de los de GR´s y de los PR´s desarrollados en cada país miembro, aparecieron muy pronto nuevas necesidades: cómo hacer llegar la información de un país a otro; cómo facilitar los contactos y el intercambio entre individuos y grupos de distintas nacionalidades; cómo coordinar el enlace de los senderos E al pasar de un país a otro; cómo profundizar en el conocimiento de los beneficios que produce esta actividad; etc, etc.

Al ir creciendo la organización aumentaron estas necesidades y para poderlas hacer frente se crearon tres comisiones permanentes de trabajo:

FOOTPATHS COMMISSIONWEGEKOMMISSIONCOMMISSION SENTIERS

Se ocupa de planificar, estudiar y coordinar los Senderos de Gran Recorrido Internacionales (senderos E, europeos), desde su proyecto a su realización física y señalización.

WALKING COMMISSION
WANDERKOMMISSION
COMMISSION RANDONNÉE

Se ocupa de estudiar la problemática relacionada con los senderistas, que va apareciendo como consecuencia de su actividad, el intercambio de grupos de distintos países, difusión de la información, etc.

YOUTH COMMISSION
JUGENKOMMSSION
COMMISSION DES JEUNES

Grupo de trabajo dirigido especialmente a orientar la actividad de los jóvenes implicados en esta práctica.

LA PRESIDENCIA

La Presidencia de la ERA (PRAESIDIUM), se elige cada tres años en la asamblea general, y está formada por un Presidente, tres Vicepresidentes, un Tesorero, un Representante de los Países de la Europa Oriental, un Representante de los Países Mediterráneos y una Secretaria de la Asamblea General. Existen además varios Presidentes Honorarios, y un Presidente de cada una de las tres comisiones permanentes de trabajo.

LA ASAMBLEA GENERAL

Todos los años se celebra la Asamblea General de la ERA, que se desarrolla cada vez en un país miembro distinto, cuya candidatura se propone voluntariamente y es aceptada en el transcurso de dicha asamblea. En 1991 dicha asamblea se celebró en el hermoso marco de Montserrat, organizada por nuestros representantes de Cataluña. La E.R.A. celebró su 25 aniversario en 1993, teniendo lugar la Asamblea General una vez más en su país de origen, Alemania. La celebrada en 1995, tuvo lugar en Estoril (Portugal), la de 1996 se celebró en Milán (Italia) y la de 1997 tuvo lugar en Finlandia, en el mes de Septiembre.

PAÍSES MIEMBROS

En la actualidad forman parte de la ERA/EVW/FERP veintiocho países europeos, con cerca de medio centenar de organizaciones, que representan unos cinco millones de senderistas formalmente censados. Teniendo en cuenta que por cada senderista acreditado en alguna de estas organizaciones se mueven por los itinerarios balizados al menos otras cuatro personas, tenemos un total de unos veinte a veinticinco millones de personas, como mínimo, haciendo senderismo en toda Europa, un número notable cuyas necesidades requieren claramente la atención de las autoridades.  Los países miembros en el año 1996 eran los siguientes:

Alemania                                Estonia

Andorra                                  Finlandia

Austria                                    Francia

Bélgica                                   Gran Bre Bretaña

Grecia                                     Italia

Bulgaria                                  Luxemburgo

Croacia                                  Noruega

Dinamarca                             Polonia

Eslovenia                               Portugal

España                                   Rep. Eslovaca

Holanda                                  Rep. Checa

Hungría                                   Rumania

Irlanda                                     Suecia

Islandia                                   Suiza

Cada país tiene distinto número de representantes, en función de su propia organización interna, destacando Alemania, que tiene más de una decena. En el caso de España, hasta 1988 había un único representante, en la E.R.A., pero en 1991 teníamos ya seis representantes, que eran los siguientes:

–     Uno por la Federación Española de Montañismo, que en aquél tiempo era yo .

–     Uno por la Fed. d´Entitats Excursionistas de Cataluña (admitida en la reunión de Delfos, Grecia,  en 1988).

–       Uno por la Federación Aragonesa de Montañismo (admitida como Miembro en  la reunión de Bélgica en 1989).

–       Uno por la Fed. Navarra de Montañismo (admitida como Miembro en la misma  reunión de Bélgica).

–       Uno por la Euskal Mendizale Federakundea (admitida como Miembro en la reunión de Budapest en 1990).

–       Uno por la Federación Valenciana de Montañismo (admitida como Miembro en la reunión de Montserrat en 1991).

 

SITUACIÓN DE ESPAÑA EN LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL

Casi al mismo tiempo del inicio del proyecto de los SGR´s en España, a mitad de los años 70, Joan Cullell, que en aquel tiempo ocupaba la vocalía de Senderos de Gran Recorrido de la F.E.M., pasó a representar a nuestro país en la Asociación Europea de Senderismo, de la que nuestra Federación paso a ser miembro, participando su representante en todas las reuniones internacionales que cada año se celebraban en  miembro distinto país.  Hacia mitad de los años ochenta, siendo Fernando Muñoz Guerra Presidente de la FEM, Domingo Pliego (que hasta entonces había sido el vocal de senderos de la Fed. Castellana de Montañismo)  sustituyó a Joan Cullell en la Vocalía Nacional de Senderos, pasando a representar a la F.E.M. en los foros internacionales.

En la Asamblea General de la ERA que tuvo lugar en Delfos (Grecia), en 1988, la candidatura de Cataluña fue presentada por Josep Mª Aymá Aubeyzon y defendida con éxito por D.Pliego y A.Perdigao, representantes de España y Portugal, siendo admitida como nuevo miembro de la ERA.  Con el visto bueno de la presidencia de la F.E.M., Aragón y Navarra fueron igualmente presentados por los mismos Domingo Pliego y Antonio Perdigao, y admitidas las respectivas Federaciones Territoriales como miembros de la ERA, en la Asamblea que tuvo lugar en Bélgica en 1989. De igual modo se hizo con el País Vasco en Budapest, en 1990 y con Valencia en Montserrat en 1991, en estos dos últimos casos siendo presentadas y defendidas las candidaturas por Jordi Xicola y Domingo Pliego. Desde 1991 hasta hoy no se han presentado más candidaturas de otras Comunidades Autonómicas de España para miembros de la organización europea.

En 1992, tras el repentino fallecimiento de Fernando Muñoz Guerra y elección de nuevo Presidente de la ahora FEDME en la persona de Joan Garrigós, se produjo el relevo de Domingo Pliego por Juan Mari Feliú, que pasó a ocupar la coordinación del senderismo dentro de la F.E.D.M.E. Con este cambio, quedé como Asesor de Protección de la Montaña de la FEDME, aunque seguí vinculado personalmente con los temas del senderismo en nuestro país, no solamente por mi propio interés personal en el tema, sino también por la inevitable relación entre protección de la Naturaleza y senderismo.

E.R.A. HANDBOOK

La organización de la ERA edita regularmente un manual (ERA Handbook) en el que se recogen datos de su propia organización, con los nombres y direcciones de las personas que ocupan puestos de cierta relevancia en la organización, así como datos de todos los países Miembros, de sus representantes, y de las correspondientes organizaciones dentro de cada país, al objeto de facilitar el intercambio de información y la toma de contacto.  Como complemento a dicho “handbook” se suelen incluir los datos de todos los senderos E, internacionales, realizados o en proyecto, así como información de las publicaciones de la propia ERA y los estatutos de la organización.

LOS GRANDES GR´S EUROPEOS

En la actualidad hay 11 grandes senderos europeos, que discurren por varios países, sobrepasando alguno de ellos los 4.000 kms. de longitud. Cuatro de ellos llegan a España y la atraviesan en una u otra dirección, conectando en tres casos con nuestros vecinos de Portugal, que de esta manera tienen también salida hacia el resto de Europa. Los cuatro senderos que pasan por España, y su recorrido por nuestra geografía, son los siguientes:

E-3   Atlántico- Bosque de Bohemia (Checoeslovaquia)

En España va por Roncesvalles, Camino de Santiago, Santiago de Compostela, Vigo y Tuy (vía de entrada a Portugal).

E-4  Gibraltar – Creta

En España va desde Puigcerdá a Montserrat, Sitges, Ulldecona, Tossal dels Tres Reis, Comunidad Valenciana, Pinoso y a la Puebla de Don Fadrique.  Desde la Puebla de Don Fadrique (prov. de Granada), a donde se llegó no hace mucho tiempo, se está trabajando en la continuación de este gran recorrido, para llegar hasta Gibraltar. Como vemos, una buena parte de este proyecto, en su trazado principal y con alguna variante importante,  discurre por la Comunidad Andaluza.

E-7  Lisboa – Kumrovec (Eslovenia)

En España va desde los límites de Andorra al Tossal dels Tres Reis, Camarena de la Sierra, Pontón de la Oliva, El Escorial y Robledo de Chavela. Está prevista la continuación por la vertiente sur de la Sierra de Guadarrama, para pasar a la vertiente norte de Gredos y enlazar por el valle del Jerte o por Ciudad Rodrigo con Portugal, para llegar a finalizar en Lisboa.

E-9  Sendero costero europeo (del Báltico al Atlántico)

En España se desarrolla por Donostia, Bilbao, la Coruña, Vigo, para seguir por toda la costa de Portugal hasta Faro y continuar, de nuevo en España, por Huelva, Doñana y Cádiz.  De nuevo tiene parte de su desarrollo en Andalucia, para conectar con el E-4

LOS SGR EN EUROPA

Algunos países europeos, que comenzaron mucho antes que nosotros con el tema de los Senderos de Gran Recorrido, tienen unas redes de GR´s de enorme extensión, a las que se unen en igual o superior número de kilómetros las redes de Senderos de Pequeño Recorrido, PR´s, cada vez más utilizadas. España no es ajena a este fenómeno, y, de hecho, la red de SPR´s comienza a ser tan extensa como la de los GR´s. Para hacernos una idea, a finales del 1995 algunos países de Europa tenían las siguientes longitudes de senderos señalizados:

ALEMANIA                                      210.000  kms. de GR´s

GRAN BRETAÑA                           193.000  kms. de GR´s

FRANCIA                                         65.000   kms. de GR´s y 120.000 de PR; 120 topoguías editadas.

SUIZA                                                50.000  kms. de GR´s

ESPAÑA                                           12.000  kms. de GR´s y unos 6.000 de PR´s

HOLANDA                                           5.000 kms. de GR´s

BELGICA                                             6.000  kms. de GR´s

La red europea de senderos está llegando a sus límites más meridionales y se podría pensar en una posible continuación por los países del norte de África, quizá rodeando todo el Mediterráneo, mar común con tantos otros países europeos. Este tema fue comentado hace ya bastantes años en alguna reunión internacional, obteniendo como respuesta únicamente frases de sorpresa y excepticismo, pero en los últimos tiempos Juan Mari Feliú, como representante de la FEDME, ha tratado de conectar con las autoridades de Marruecos  sobre este tema. Quién sabe lo que nos depara el porvenir.

SENDEROS EN OTROS CONTINENTES

También existen senderos balizados en otros continentes, aunque NO con la señalización más habitual en Europa. Alguno de los códigos de señalización resulta sumamente original, como en el caso de los senderos señalizados en el entorno de la Ciudad del Cabo (Africa del Sur), donde utilizan unas simples huellas de pisadas de zapatos, paralelas como en parada, seguidas como en el andar normal, o en posición de girar a un lado u otro, en vez de nuestras marcas de colores.

En Estados Unidos de Norteamérica también existen senderos balizados (“backpackers”; “hiking trails”), en especial en la extensa red de Parques Nacionales existente. No en vano los norteamericanos fueron los “inventores” de la figura de protección del “Parque Nacional”.

En algunas islas próximas a Hong-Kong hay también senderos destinados a la actividad más o menos turística-senderista, pero la espesa vegetación existente alrededor hace, en general, innecesaria la señalización.

(2) EVOLUCIÓN DEL SENDERISMO EN ESPAÑA

       En España, la temática de los Senderos de Gran Recorrido hizo su aparición en Cataluña hace ya casi treinta años, probablemente debido a su proximidad con Francia, donde el proyecto estaba ya bastante maduro. Desde los primeros tiempos, todo lo relacionado con los SGR en España fue acogido y desarrollado por organizaciones excursionistas y de montaña englobadas en la Federaçió d¨Entitats Excursionistes de Catalunya, cuyo Comité de Senderos estaba presidido por Enric Aiguadé, recayendo pronto la coordinación y responsabilidad del proyecto de ámbito nacional en la vocalía de senderos de la Federación Española de Montañismo. Esto tuvo como consecuencia más inmediata el que los trazados de los Senderos de Gran Recorrido se proyectasen exclusivamente en Cataluña y por terrenos de montaña.

Con los comienzos del proyecto en España, ya hemos dicho que Joan Cullell ocupó la presidencia del Comité Nacional de Senderos de Gran Recorrido de la F.E.M. hasta la mitad de los años 80, cuando, siendo presidente de la F.E.M. Fernando Muñoz Guerra, se produjo el relevo de Joan Cullell por Domingo Pliego, que desde unos años antes había venido ocupando la vocalía de senderos de la entonces Federación Castellana de Montañismo.

Llegamos después a la España de las Autonomías y enseguida comenzaron a crearse los comités de senderos dentro de las respectivas Federaciones Territoriales de Montañismo que se interesaron por el tema. Comenzaron a trazarse Senderos de Gran Recorrido en otras regiones geográficas, que fueron inmediatamente aceptados por el público, y pronto se nombraron Comités de Senderismo en casi todas las Federaciones Territoriales de Montañismo. Sucesivamente otras Comunidades se fueron incorporando al proyecto (Galicia, Navarra, Aragón, Valencia, Castilla la Mancha, etc.,), al tiempo que se progresaba en la señalización de GR´s ya diseñados. Empezaron a aparecer las clásicas topoguías en Cataluña, siendo hoy día los aragoneses los más activos en materia de publicaciones.

Muy pronto se creó una Coordinadora Nacional de Senderos, constituida por los representantes de los Comités de Senderos existentes, para resolver la problemática propia o común con los vecinos, relativa a dichos SGR´s., y sobre todo los problemas derivados de las conexiones de los senderos que se iban creando entre uno y otro territorio.

Lentamente se fue extendiendo el proyecto a otras regiones, que siguieron el ejemplo de Cataluña con mejor o peor fortuna, con mayor o menor interés, pero en todos los casos despaciosamente y con toda clase de dificultades e incomprensión por parte de las autoridades locales correspondientes. Todos los trabajos de realización del proyecto, desde la determinación de los posibles recorridos sobre los mapas, hasta su realización material, señalización, documentación del trabajo, redacción y edición de topoguías, mantenimiento, etc., quedaba en manos de colaboradores de buena voluntad, familiares, amigos y simpatizantes, pertenecientes o no a organizaciones federativas de montaña, que, por supuesto, no cobraban un duro por esta labor.

Solamente muchos años después, tras irrumpir con gran ímpetu los aragoneses en el proyecto, comenzaron a obtenerse ayudas y subvenciones suficientes como para resarcir en parte a dichos colaboradores, o al menos paliar sus gastos, por los trabajos realizados.

Al mismo tiempo, tomando como ejemplo el número de representantes de los países centroeuropeos en la organización de la E.R.A., se inició desde la F.E.M. la estrategia de ir presentando distintas candidaturas regionales, o autonómicas, al objeto de ir teniendo mayor peso en dicha organización.

Hacia 1992 existían ya en España algo más de 8.000 kms. de Senderos de Gran Recorrido debidamente señalizados, y en buena parte con sus correspondientes topoguías editadas, y más de otros 5.000 kms. en proyecto o en vías de realización. Una buena parte de estos senderos se encontraban en Cataluña, región pionera del proyecto en España, con unos 2.500 kms. realizados, pero otras regiones se fueron incorporando con gran fuerza e interés en el proyecto común, sobre todo a medida que han ido funcionando mejor sus respectivas Autonomías. Aragón, Navarra, el País Vasco, Valencia, Madrid, Murcia, Castilla-León, Castilla-la Mancha, Galicia, y últimamente Andalucía, han ido entretejiendo poco a poco una red de Senderos de Gran Recorrido cada vez más extensa, a cuyo alrededor se ha ido organizando la tupida tela de araña de los Senderos de Pequeño Recorrido, Circulares, Ecológicos, Educativos, Locales, etc., que emergen imparablemente en el proyecto total.

Pronto comienzan a aparecer los problemas de mantenimiento de los senderos ya trazados y señalizados. Se dan los primeros pasos en el desarrollo de los Senderos de Pequeño Recorrido, que aumentan rápidamente, hasta el punto de llegar a alcanzar un buen número de kilómetros con numerosos itinerarios. La red sigue creciendo y los usuarios son cada vez más. Andalucia, con su gran extensión geográfica y sus enormes posibilidades, se incorpora finalmente al proyecto, comenzando a crear su propia red.

En la actualidad tenemos unos 15.000 kilómetros de SGR´s señalizados, en buena parte con las correspondientes topoguìas editadas y cerca de 9.000 kilómetros de PR´s, con pocas topoguías. Entre los senderos más importantes cabe destacar los siguientes:

El GR-11, llamado la Senda Pirenaica, que recorre toda la cadena del Pirineo por sur vertiente sur desde el Mediterráneo hasta el Atlántico.

El GR-7, que con sus distintas variantes se inicia en Andorra, atraviesa toda Cataluña, sigue a lo largo del país Valenciano, llega a Murcia, que también atraviesa y alcanza los límites de Andalucia por la Puebla de D.Fadrique, desde donde, con un par de ramales importantes, llegará hasta Gibraltar.

El GR-1, en vías de realización avanzada, que atravesará la mitad norte de la península desde las costas mediterráneas hasta las atlánticas de Galicia.

El GR-10, de Valencia a Lisboa pasando por el centro de España, a medio señalizar; el Camino de Santiago; la Vía de la Plata; etc., etc.

El proyecto sigue en manos de las Federaciones Territoriales de Montañismo y los tipos de señales a utilizar, así como el formato de las topoguías están registrados a nombre de la FEDME.

Existe un registro general de senderos de toda España, mantenido desde la Fed. Aragonesa, mediante el cuál se asignan números identificativos a los nuevos itinerarios, una vez que han sido homologados (hay unas normas de homologación) y aceptados por el Comité Nacional de Senderos. La realización de nuevos itinerarios tiene que pasar, por lo tanto, por un proceso de información a la Fed. Territorial correspondiente, para, tras la presentación del proyecto debidamente documentado, proceder a su homologación y asignación de número de identificación, inscribiéndose en el Registro.

MANUAL DE SEÑALIZACIÓN

En 1973, el Comité Nacional de Senderos de Gran Recorrido de la FEM publicó por la 4ª edición de un primer folleto de “Consejos dirigidos a los que dedican horas de su tiempo libre a los senderos”, que era prácticamente una especie de manual de realización y señalización de los senderos, traducción al español del correspondiente francés, y que contenía modismos y referencias propias del país vecino, pero que fue bastante apreciado por todos los equipos empeñados en estas labores, al establecerse una primera normativa al respecto, que llenaba un vacío hasta entonces existente.

Hacia 1987, siendo Fernando Muñoz Guerra el Presidente de la F.E.M. y Domingo Pliego el titular de la vocalía de Senderos, se decidió sustituir aquel manual por uno nuevo, en el que se recogiesen los datos propios de la organización de los senderos en España, con detalle de las vocalías existentes entonces en cada una de las Federaciones Territoriales de Montañismo. Esta nueva edición, con el título de “Manual de señalización – G.R.”  de la Coordinadora Nacional de Senderos de Gran Recorrido, se hizo en castellano, pero el avance del proyecto en otras regiones con lenguas propias, motivó el que en 1988 se editase este mismo folleto traducido al catalán, y en 1989 al euskera. Hoy en día, este manual está pendiente de actualización y modernización.

TOPOGUÍAS

En cuanto a las topoguías de los senderos, Cataluña fue una vez más pionera en su edición, adoptando el formato y presentación de las topoguías existentes en Francia. Pero a medida que las Federaciones de Montañismo de otras Comunidades Autonómicas se fueron incorporando al proyecto, han ido apareciendo diferentes tipos de topoguías, libros de itinerarios, folletos desplegables, mapas, etc., sin poderse llegar a una unificación en todas las regiones, aunque alguna vez se intentó estandarizar el formato y presentación.  En la actualidad, buena parte de nuestros itinerarios de Gran Recorrido, aunque no todos, están soportados por su correspondiente guía, pero en los restantes países de Europa la cantidad y calidad de este tipo de publicaciones es abrumadora.

En lo referente a la cartografía, un buen número de países europeos incorporan a la cartografía “oficial” el trazado de sus correspondientes SGR´s, e incluso se han editado mapas especificos por distintas entidades, oficiales o particulares, destacando la red de sus SGR´s. En cuanto a España, desde hace largo tiempo están en curso conversaciones con el I.G.N. con objeto de incorporar en la cartografía existente los senderos de Gran Recorrido ya trazados y debidamente señalizados, aunque por el momento esto no deja de ser más que una intención que no ha prosperado como sería de desear.

TIPOS DE SENDEROS

Senderos no balizados y senderos balizados

En la realidad del terreno aparecen multitud de caminos y senderos, la mayoría sin señalizar y algunos señalizados de diversos modos. Entre los primeros se encuentran los viejos caminos rurales utilizados tradicionalmente por las gentes del campo para ir de un lugar a otro o para  llegar a sus respectivos campos de trabajo. Entre los segundos aparecen los clásicos caminos señalizados por los excursionistas mediante pequeños hitos de piedras o los señalizados con marcas de pintura. Entre estos últimos se pueden encontrar con distintos tipos de marcas: flechas amarillas en el camino de Santiago y en la Vía de la Plata; flechas rojas hechas por los moteros; marcas blancas del Ecotren; marcas de diversos colores y formatos aplicadas por las autoridades locales (el Torcal); finalmente, las clásicas marcas rojas y blancas, o amarillas y blancas, de los SGR´s y de los PR´s respectivamente, pertenecientes al proyecto de Grandes Recorridos.

Cada tipo de señalización tiene sus ventajas e inconvenientes, sus defensores y sus detractores, y la discusión sobre si señalizar o no, hacerlo con mayor o menor frecuencia, resulta interminable. Podemos citar como ventajas el hecho de que la señalización facilita el recorrido por parte de los menos experimentados sin temor a perderse, o el hecho de que los itinerarios balizados permiten tener a cierta población difusa, en áreas frágiles, en zonas localizadas, en vez de estar dispersos por el monte; por otra parte, hay grandes defensores de la señalización mediante hitos, que parece “más natural”, mientras que opinan que las marcas de pintura o los paneles señalizadores, flechas, etc., constituyen una agresión al medio natural. De hecho, el tema es bastante discutible y, como casi siempre, depende en gran medida de cómo se aplique el sistema. Pero esto podría ser tema para una discusión específica. Incluso algunos países han dejado ya de señalizar con pintura o lo hacen con extremada discrección.

Dentro del proyecto de los SGR´s, los senderos se clasifican en dos grandes grupos, que se diferencian básicamente según su longitud, y que en España responden a las siguientes características:

Senderos de Gran Recorrido

Son los que superan los 50 kilómetros de longitud, sin tener límite máximo. Se señalizan con los símbolos internacionales adoptados en Europa, consistentes en dos pequeñas bandas horizontales paralelas, de colores blanco y rojo, de unos 15 cm. de logitud por 4 de anchura, separadas 1 cm. entre sí.

Los senderos Europeos

Senderos E., son senderos de enorme recorrido y longitudes extraordinarias (de 2.000 a 4.500 kms.), que discurren de un país a otro en la Comunidad Europea, cuyo trazado en cada uno de los diferentes países suele coincidir con alguno de sus propios GR´s.

Senderos de Pequeño Recorrido

Son los que tienen 50 kilómetros de longitud como máximo. Se señalizan con los símbolos internacionales adoptados en Europa, consistentes en dos pequeñas bandas horizontales paralelas, de colores blanco y amarillo, de unos 15 cm. de logitud por 4 de anchura, separadas 1 cm. entre sí. En todos los casos existen diferentes tipos de señales (cruce, continuidad, dirección equivocada,etc.) que se recogen en el Manual de señalización. A su vez, los senderos de Pequeño Recorrido pueden clasificarse a su vez en:

Senderos Circulares

Son los que empiezan y terminan en el mismo punto. Generalmente tienen bastante aceptación por el público, debido a que se facilita mucho el problema del transporte y comunicaciones.

Senderos Ecológicos

En general se trata de pequeños recorridos circulares trazados en zonas de valores ecológicos, orientadas fundamentalmente a fines didácticos. En ciertos casos pueden existir paneles informativos de las especies observables.

Senderos locales (del país)

Senderos de pocos kilómetros que persiguen profundizar en el conocimiento de una zona o región concreta. A veces se adoptan distintas claves de señalización.

Senderos urbanos o periurbanos

Se desarrollan por zonas más o menos urbanas, y a menudo en el entorno de las grandes ciudades, constituyendo una excelente válvula de expansión para los habitantes de dichas urbes.

FILOSOFÍA DE LOS S.G.R.

La filosofía inicial y básica de los Senderos, ya sean de Grande o de Pequeño Recorrido, consiste en trazar itinerarios peatonales debidamente señalizados que requieran un esfuerzo físico moderado para su recorrido, aptos para todas las capacidades físicas, niños, jóvenes, mayores, etc., y que no eludan el paso por los pueblos y los lugares de población, pero que eviten en lo posible las carreteras asfaltadas.

Con el recorrido de un Sendero de Gran Recorrido se busca pasar por lugares que sean interesantes bajo algún punto de vista histórico, cultural, social, naturalístico o paisajístico. Pueblos típicos, ermitas, cortijos abandonados repletos de historias, construcciones civiles, rutas famosas, castillos, torres, pozos de nieve, etc., todo vale para buscar contenido al trazado de un sendero, o de variantes que nos lleven a visitar dichos lugares. En principio no sería necesario hacer todo un recorrido seguido, sino que podría partirse en tantas etapas como desease el caminante. En el fondo, la red de senderos constituye una especie de infraestructura dirigida al excursionismo suave o a una especie de turismo a pie algo indefinido.

La filosofía de los senderos y del senderismo va cambiando con el paso del tiempo y el desarrollo de las redes de senderos. Aparece un entramado de pequeños recorridos, como infraestructura complementaria de otros tipos de turismo (de playa, de casas rurales, de Paradores, de ciudad incluso). Por otra parte, se desarrolla cada vez más el “trekking”, tanto de altura como local, y al mismo tiempo se hacen cada vez más populares los deportes de aventura, utilizando en ambos casos itinerarios repetitivos, que terminan señalizándose o confundiéndose con el senderismo de GR´s. En el año 1998 se organizó en Madrid la 1ª carrera de Senderismo en montaña, lo que, bajo mi punto de vista, es una verdadera contradición con la filosofía inicial de esta actividad. Creo que en este momento sería interesante debatir en profundidad la filosofía del actual senderismo y fijarla con más firmeza, al objeto de diferenciar unos y otros trazados.

En el terreno de la actividad práctica, las Federaciones de Montañismo, aún siendo las creadoras de la red, son quizá las menos activas en el senderismo, aunque hay que reconocer que algunas de ellas organizan regularmente marchas de promoción por los senderos señalizados. Los usuarios más frecuentes están constituidos por la masa general de público anónimo, entre los que yo me cuento, que en grupos más o menos numerosos se dedican a pasear o a recorrer estos senderos, que les ofrecen una buena infraestructura para su actividad. También las organizaciones privadas, clubs más o menos excursionistas, agrupaciones culturales, etc., suelen ofrecer en su programa de actividades algún recorrido por los senderos señalizados. No podemos dejar de mencionar las excursiones de colegios, que con frecuencia utilizan también los senderos señalizados, allá donde existan, para sus salidas.

ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL SENDERISMO EN ESPAÑA

A cargo de las Federaciones Territoriales de Montañismo correspondientes a las respectivas regiones Autonómicas. El coordinador general es el representante de los senderos en la FEDME, en la actualidad Juan Mari Feliú.

HOMOLOGACIÓN DE SENDEROS

Con el tiempo ha ido apareciendo la necesidad de estandarizar tanto los trazados como la disposición de la señalización, de manera que no se abandonase la filosofía inicial ni se irrumpiese en el medio natural con un exceso de señalización. Como en cada región la naturaleza es distinta, y por lo equipos participantes en estos trabajos se interpretaban las cosas de manera diferente, surgió la necesidad de la homologación de proyectos y realizaciones de senderismo, al objeto de homogeneizar todo lo más posible las realizaciones materiales, que deberían responder a unos requisitos mínimos de calidad.

Cubiertos tales requisitos, la entidad territorial correspondiente, generalmente la Federación de Montañismo en cuyo ámbito se ha trazado el sendero, emite un certificado de homologación, pasando a dar reconocimiento oficial al sendero trazado.  En su momento se estudió una especie de reglamente de homologación y se puso en marcha el tema, con buenos resultados hasta el momento, aunque posiblemente habrá que hacerlo extensivo a las nuevas modalidades de senderos que van apareciendo.

MARCAS REGISTRADAS

Los símbolos utilizados para la señalización de los SGR y de los SPR son marcas registradas por la FEDME y, por lo tanto, su uso está restringido a la correspondiente autorización expresa.

REGISTRO DE SENDEROS

Pronto se vió la necesidad de mantener algún tipo de fichero o de registro de los senderos que iban apareciendo, que estaban en proyecto o en fase de realización, en donde se recogieran los datos de su recorrido, de quienes estaban involucrados en su realización, de su longitud, catografía a utilizar, y numeración y denominación de los mismos. Se inició este registro por Pepe Arizmendi y Domingo Pliego, desde la Vocalía de Senderos de la F.E.M. mediante fichas de los  SGR existente en todo el territorio español, que enseguida se informatizaron, distribuyéndose la información anualmente a todos los Comités de Senderos existentes, mediante el sistema de fotocopias.

La red de senderos fue aumentando poco a poco y la elaboración y trasmisión de la información se hacía cada vez más dificil y costosa. Parecía evidente que toda esta masa de información podía constituir una publicación propia de la FEM, actualizable periódicamente, pero no se encontraban los recursos necesarios para hacerlo así, de manera que se continuó con el sistema de ordenador y fotocopias. Por fin, ocupando Juan Mari Feliú la Vocalía de Senderos de la FEDME, se decidió hacer una publicación más seria con toda esta información. En la actualidad, se lleva el control para toda España desde PRAMES, donde se centralizan todos los datos. Periódicamente la FEDME-PRAMES editan una “Guía de Senderos del Estado Español” en la que se recogen las realizaciones de Grande y de Pequeño Recorrido de toda España, siendo la última edición que yo conozco  de 1996.

MANTENIMIENTO

Es un tema que no se improvisa y que conviene tener pensado desde las primeras fases de un proyecto. El mantenimiento del sendero, en el sentido de reponer las señales que van desapareciendo, actualizar la información, proponer desvíos o variantes cuando algún tramo entero desaparece (obras públicas, acotamiento propiedad privada, prohibiciones de paso, incidentes varios). Es necesario recorrer el itinerario al menos una vez al año, para conocer en todo momento en qué estado se encuentra, para reponer la señalización perdida y para poder suministrar la información actualizada necesaria a los usuarios que la soliciten.

Con independencia de los gastos que esta tarea pueda suponer, lo más dificil es encontrar las personas, asociaciones o agrupaciones que estén dispuestas a aceptar esta responsabilidad. En Cataluña está funcionando bien la fórmula de responsabilizar a grupos locales de los tramos de sendero que recorren su propia zona; son los llamados “cuidadores“, que están a su vez formalmente acreditados para evitar problemas con las autoridades locales.

USUARIOS DE LOS GR´s

Hay una demanda creciente, cada vez más diversificada, para realizar actividades en la naturaleza, con la búsqueda de nuevas sensaciones y de lugares cada vez más remotos, que va siempre por delante de las orientaciones “oficiales” encaminadas a satisfacer estas nuevas demandas.  Utilizando el medio natural como campo de acción, y dentro de este medio la infraestructura de los pistas, caminos y senderos, señalizados o sin señalizar, se desarrolla una amplia gama de actividades, de las que yo he llegado a recoger 60 distintas, que podríamos clasificar de muchas formas, una de las cuales puede ser la siguiente:

Actividades de carácter LÚDICO/DEPORTIVO, con las que los usuarios ocupan parte del tiempo de ocio disponible, moviéndose de forma más o menos dispersa, temporal y espacialmente, por el medio

1.   Paseantes de fin de semana, domingueros, excursionistas eventuales.
2.   Senderismo (por caminos señalizados).
3.   Excursionismo (por caminos no señalizados o fuera de caminos; en verano y en invierno).
4.   Montañismo (verano e invierno).
5.   Escalada, clásica o deportiva.
6.   Carreras de montaña.
7.   Carreras de orientación.
8.   Espeleología.
9.   Parapente.
10.  Ala delta.
11.  Marchas y competiciones de clubs.
12.  Bicicleta de montaña. Competiciones BTT.
13.  Acampada eventual de fin de semana.
14.  Caballismo, equitación (particulares; picaderos).
15.  Actividades colectivas más o menos “oficiales”: marchas de veteranos, marchas regionales, marchas intersociales, marchas federativas,…
16.  Esquí de montaña.
17.  Descenso de cañones y de barrancos (“barranquismo”).
18.  “Rafting”. “Hidrobob” (máx. 4 tripulantes).
19.  “Hidrospeed”.
20.  Aguas bravas.
21.  Canotaje.
22.  Trineos de perros.
23.  Ascensiones de altura: pireneismo, alpinismo, andinismo, himalayismo.
24.  Excursiones de colegios.

25.  Aplecs, concentraciones de Clubs y organizaciones.

Actividades de carácter DIDACTICO/CULTURAL, en las que los usuarios se mueven por el medio natural para aprender, para conocerlo mejor, o para aumentar sus conocimientos

26.  Observadores de la fauna. “Bird-watchers”.
27.  Aulas de Naturaleza.
28.  Naturalistas.
29.  Ecologistas.
30.  Excursiones universitarias:
– Ciencias Ambientales.
– Biología.
– Farmacia.
– Agrónomos, Agrícolas.
– Forestales, Montes.
– Prácticas astronomía.
31.  Excursiones llamadas “culturales”:
– Pura gastronomía.
– Safaris fotográficos.
– Romerías locales.
– Visitas al patrimonio histórico-arquitectónico.
– Recorrido de caminos antiguos.
32.  Ciclo turismo.
33.  Peregrinaciones (Gran Facha), romerías, Camino de Santiago.

34.  Eventos musicales o teatrales en ámbitos de montaña (el Victor Hugo de Gavarnie; recital de cantantes en tal o cual lugar; etc.).

Actividades en las que los usuarios UTILIZAN el medio natural para la práctica de su actividad, como si fuera un elemento consumible o productivo (UTILIZADORES, CONSUMIDORES)

35.  Turismo de Naturaleza, Eco-turismo, Turismo-Verde.
36.  Empresas de Deporte-Aventura o de Ocio-Aventura.
37.  Turismo ecuestre.
38.  Empresas de “Trekking” de altura (Himalaya, Andes, etc.).
39.  Empresas de excursionismo organizado.
40.  Campamentos fijos, de larga duración, o itinerantes.
41.  Esquí de pista (esquí alpino). Competiciones.
42.  Esquí de fondo. Competiciones.
43.  Cazadores: caza menor, rececho, paso de palomas, caza con arco, caza con perros, recorridos de caza.
44.  Pescadores. La pesca “sin muerte”.
45.  Monterías (caza mayor).
46.  Buscadores de setas.
47.  Motos todo terreno (en “rally” o en libre).
48.  Quads (motos todo terreno de cuatro ruedas).
49.  Automóviles 4×4 (en “rally” o en libre).
50.  Picnic, merenderos, chiringuitos.
51.  Competiciones de B.T.T.
52.  “Juegos de guerra” para ejecutivos.

53.  Merenderos, chiringuitos, zonas de picnic.

Actividades cuyos usuarios se mueven por la montaña por necesidades PROFESIONALES o LABORALES de su trabajo

54.  Vaqueros, pastores, ganaderos. Rebaños de cabras.
55.  Agricultores, leñadores, apicultores.
56.  Guardería forestal.
57.  SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza, de la Guardia Civil).
58.  Guardas de refugios. Guías de montaña. Guías acompañantes.
59.       Personal de instalaciones fijas: casetas y torres de vigilancia de incendios; estaciones meteorológicas; repetidores de radio o televisión; etc.
60.       Paisanos que utilizan los caminos para ir de un lugar a otro o a sus parcelas de trabajo.

61.       Militares (eventualmente en maniobras de montaña).

Toda esta variedad de actividades adolece, en líneas generales y en especial en las actividades de ocupación del ocio o deportivas, de la falta de capacidad del medio natural en lugares concretos, para absorber tantos nuevos usuarios y de la falta de los equipamientos necesarios para soportar muchas de las citadas variedades (zonas de aparcamiento, zonas de servicios, áreas de picnic, alojamientos, paneles informativos, señalización, etc.).

BENEFICIOS DEL SENDERISMO

Para los que lo practican

Por todo el mundo es reconocida la amplia gama de beneficios que se obtienen mediante la práctica de deportes al aire libre y en especial de aquellos que se desarrollan pacíficamente en la naturaleza. El disfrute correcto del medio natural proporciona a sus practicantes beneficios no solamente de orden físico (fortalecimiento, resistencia,  mejora general de la salud), sino también de orden intelectual (conocer más y mejor el entorno), psicológico (equilibrio, paciencia, solidaridad, convivencia), estético (admiración por el paisaje, valoración del medio) y ético (respeto hacia los demás, por el medio y por sus habitantes). El senderista es más un explorador que un conquistador y la práctica perseverante de esta actividad llega a constituir con el tiempo más una vivencia que un deporte.  Sin embargo, la disponibilidad de cada vez más tiempo de ocio en gran parte de los estratos sociales y la facilidad para efectuar desplazamientos debido a la generalización de uso del automóvil y a la mejora de las vías de comunicación, unido a una nueva perspectiva y consideración del medio natural, en especial por parte de los habitantes de las grandes ciudades, está dando lugar a una “cultura del ocio“, con una vuelta a la naturaleza como huida de la ciudad, que está produciendo una cierta masificación en todos los terrenos de las actividades de ocio y deportivas, que tiene como consecuencia evidentes problemas de convivencia y desequilibrio medioambiental, con un claro deterioro del medio natural, cuyo impacto es necesario minimizar, al objeto de poder mantener una actividad sostenible. El medio natural constituye un verdadero “espacio cultural”, pero también un espacio de conflicto de usos.

 

Para el medio natural en el que se desarrolla

Aunque hay que ser extremadamente cuidadoso en todo lo referente a nuestras actividades en el medio natural, también es cierto que los movimientos de interés acerca de determinados entornos mueven a las autoridades competentes a hacer algo por dicho entorno, construyendo las infraestructuras necesarias para facilitar el uso correcto del medio (aparcamientos, zonas de picnic, paneles informativos, controles del número de visitantes, recogida de basuras, aulas de naturaleza, etc.). Además, en zonas boscosas pero no especialmente valiosas, puede resultar mucho más peligroso para el medio natural el tener al público disperso por todas partes, mientras que la existencia de la red de senderos suele encauzar a dicho público hacia zonas concretas.

Mediante la frecuentación a la zona, ya sea con carácter deportivo o turístico, se promueve la economía en las zonas deprimidas y al mismo tiempo se preserva el patrimonio viario peatonal tradicional, en vías de desaparición en muchas partes por el abandono de los trabajos del campo.

Para el medio socio-económico

El turismo de naturaleza, andando, tranquilo, produce sobre todo el mundo, practicantes y habitantes de las zonas rurales, un intercambio de culturas sumamente interesante. Los “urbanitas” ven un modo de vida totalmente distinto al de la ciudad, a menudo olvidado y muchas veces injustamente menospreciado; los paisanos ven cómo se comportan las gentes de la ciudad, cómo visten, cómo hablan, qué es lo que saben o no saben del medio rural. Este intercambio puede no ser siempre positivo, ya que las gentes de ciudad suelen tener actitudes no siempre recomendables.

En cuanto al tema económico, no cabe duda que el cada vez más frecuente senderismo, o turismo verde, de interior, va promoviendo lentamente la mejoría de las condiciones económicas de las zonas afectadas y cambiando las actividades de los habitantes desde el sector primario al sector servicios, de manera similar a como hizo el esquí en determinadas partes de nuestra geografía. Uno de los ejemplos más claros de estos cambios lo constituye el Valle de Arán, volcado casi totalmente al deporte del esquí, pero que ha comenzado a promover las excursiones guiadas, a menudo por los mismos monitores de esquí, cuando se termina la temporada de nieve, con objeto de prolongar la frecuentación de la zona.

Como complemento de la moderna tendencia a las “casas rurales”, una red local de senderos, o las conexiones con la red de GRs, se muestra interesante para fomentar las actividades de los alojados en ellas.

PROBLEMAS MÁS HABITUALES EN LA PRÁCTICA DEL SENDERISMO

La utilización del medio natural por una diversidad tan grande de usuarios, en la realización de las actividades citadas (que seguramente podrían ampliarse mucho más), y debido sobre todo a la masificación cada vez mayor de las mismas (un millón de visitantes en el valle de Ordesa en 1994; millón y medio en el Teide; medio millón en el Parque de Aigües Tortes-San Maurici; casi un millón en la Pedriza), da lugar, como consecuencia más inmediata, a una serie de deterioros y agresiones del medio natural, entre los que se pueden citar los siguientes:

Deterioro del medio natural:

. Compactación de suelos por pisoteo y por rodadura.

. Destrucción de la cubierta vegetal.

. Destrucción de hábitats.

. Pisoteo y arranque de especies vegetales.

. Contaminación de las aguas (vertidos, limpieza de coches, lavado de

cacharros).

. Deterioro de la calidad del aire.

. Basuras, ruido.

. Desplazamiento de la fauna.

. Erosión.

. Peligro de incendios.

 

Alteración del paisaje e incluso modificación de la morfología:

.  Estaciones de esquí; aparcamientos.

 

Daños a la propiedad privada:

. Invasión de la propiedad privada.

. Destrucción de vallados y portillos.

. Pisoteo de cultivos.

. Problemas con la ganadería extensiva.

 

Conflictos entre distintos tipos de usuarios cuando coinciden en el mismo territorio (excursionistas y cazadores; paseantes y bicicletas; bicicletas y caballos; ecologistas y motoristas; etc.).

Conflictos entre usuarios y paisanos habitantes de los pueblos, debidos en general a la idea de que se puede hacer todo aquello que no esté “expresamente prohibido” y al desconocimiento del medio natural de que, en líneas generales, hacen gala los “urbanitas” cuando van al campo.

Conflictos entre usuarios y autoridades, cuando se vulneran las limitaciones, normas o reglamentaciones establecidas.

Deterioro del medio socio-económico, por imitación de usos y actitudes negativas, perdiéndose a veces las actividades rurales tradicionales en pro de una más rápida ganancia, por problemas de contaminación de aguas, etc.

Algunas actividades tienen poca incidencia en el medio natural. Las que se desarrollan espontáneamente, por grupos pequeños y a intervalos distantes de tiempo, no producen grandes alteraciones del medio, pero pueden tener efectos muy negativos si se convierten en actividades repetitivas y masificadas.

La mayor o menor agresividad de la actividad para con el medio depende de la modalidad de que se trate, de la intensidad con que se realice, la temporalidad, y el grado de masificación, factores que habría que tener en cuenta frente a la capacidad del territorio de que se trate y la posibilidad de implantar medidas correctoras de los deterioros.

En el caso de las actividades a realizar en la naturaleza, hay que tener en cuenta la necesidad de conservación del medio, pero también hay que atender la demanda social que se produce, teniendo en cuenta que entre los usuarios predomina, hoy por hoy, el desconocimiento de los requerimientos de la propia naturaleza (falta de educación ambiental).

En algunos casos, las actividades correctamente desarrolladas en la naturaleza, y en especial en algunas zonas de montaña, pueden tener efectos positivos, revitalizando el territorio cuando se realiza en áreas deprimidas o de economía en retroceso por el abandono del campo o de las formas de vida rural (empresas turísticas, ocupación, empleos, movimientos económicos).

DERECHOS Y DEBERES DE LOS USUARIOS

En general, todo el mundo se cree con más derecho que los demás para utilizar el medio natural con plena libertad y sin limitaciones. Todos, o casi todos, se creen protectores de la naturaleza y están seguros de que su comportamiento no altera para nada el medio.  Casi siempre estamos seguros de que son los otros los que adoptan posturas poco cívicas para con el medio, las propiedades y las gentes.  Hay una ignorancia generalizada sobre la capacidad de la naturaleza para absorber todo lo que le echen y sobre su capacidad de regeneración.  Algunos propietarios llegan a prohibir el paso por sus tierras, argumentando falsas razones proteccionistas, incluso por lugares con derecho de paso, mientras que otros promueven dicho paso por razones casi exclusivamente de posible lucro.

El público en general no tiene muy claros sus derechos y sus deberes frente al medio natural, tendiendo a creer que solamente tienen derechos y olvidándose de posibles deberes (sociedad del “prohibido”).

Todos los ciudadanos tienen derecho a circular por los espacios naturales y a conocer y disfrutar de la naturaleza como parte integrante de la misma que son. Pero no se pueden olvidar los deberes relativos al respeto a dicho medio, a los comportamientos no agresivos ni deteriorantes, al autocontrol, autoregulación y renuncia, llegado el caso, en pro de la conservación de dichos espacios naturales para las generaciones futuras.

SENDERISMO Y USO SOSTENIBLE

Allí donde los elementos naturales tienen cierto valor y la zona comienza a ponerse de moda por una u otra razón, aumentando rápidamente la frecuentación a la misma (Sierra de Guara; Parques con distintas calificaciones; GR-11), podría ser interesante realizar algún tipo de evaluación del impacto ambiental que determinados tipos de actividad pueden producir en el territorio, al objeto de llegar a establecer la medida de su capacidad de acogida y, en consecuencia, las limitaciones o regulaciones que permitan un uso sostenible de dicha zona, para evitar su degradación prematura. A estos efectos, quiero mencionar aquí una interesante comunicación de Francisco Aguilar, del Instituto de Investigaciones Ecológicas de Málaga, que tuve ocasión de oir con motivo de las joranadas de protección de la montaña, celebradas en Valencia el  mes de Septiembre de 1997.

Se consigue poco con las prohibiciones absolutas, aunque no cabe duda de que es el sistema más simple de salir del paso por parte de los responsables implicados. Mejor que prohibir habría que regular, pero para ello sería necesario profundizar en los estudios de impacto ambiental, para poder estimar el número ideal de visitantes a la zona en determinada actividad. Y llegado el caso, como ya se está haciendo en otros países, pueden llegar a separarse itinerarios según el uso que de ellos se pretenda hacer (bicis, caballos, paseantes), de manera que se eviten tanto los conflictos entre usuarios, como los deterioros al medio, si cada recorrido está correctamente diseñado.

La masificación es uno de los grandes enemigos del medio natural y de la actividad misma. Aunque los seres humanos tienden a ser gregarios en sus actividades, no cabe duda que cuando se sobrepasa un cierto número de participantes, la calidad de la actividad disminuye rápidamente y puede llegar a ser motivo de aversión y de rechazo. Creo que habría que ir a grupos más pequeños, mejor informados, mejor dirigidos (Hemos visto grupos de más de 70 personas de excursión por el Pirineo con un solo monitor y un auxiliar, sin saber a dónde van, ni cuánto van a tardar, ni qué equipo personal es el adecuado). Y hay que evitar en lo posible el omnipresente coche, que llega a todas partes y es origen, directa o indirectamente, de gran número de deterioros y problemas. Creo que es necesario reivindicar el esfuerzo físico personal, como fuente de disfrute y beneficios múltiples, frente a la comodidad de los medios motorizados.

La calificación de una zona como Parque Natural, Regional, etc., y su propaganda a través de los medios de difusión, focaliza inmediatamente el interés de mucha gente y da lugar a una frecuentación pública tanto más masiva cuanto más facilidades para acceder en coche se den. Quizá habría que crear algún tipo de recorridos alternativos, periurbanos, para toda aquella gente que no sabe donde ir y que le daría igual tomarse su merienda en un medio menos delicado, con tal de estar en la naturaleza y pasar un día en el campo.

Otro de los grandes temas pendientes es el de la educación ambiental. Contra lo que se ha venido creyendo durante largos años, la naturaleza no es capaz de absorber todo lo que la echen sin degradarse. En el peor de los casos, la naturaleza será la vencedora, pero si no ponemos el cuidado necesario, sus características irán cambiando A PEOR, aquellas preciosas zonas que tanto nos gustaban se irán deteriorando más allá del límite tolerable y se perderán los valores que la hacían atractiva para nuestra actividad.  Ante esta perspectiva, es necesario insistir en proporcionar formación, donde fuera posible, e información al público que frecuenta el medio natural.

EL SENDERISMO COMO ORIGEN DE NUEVAS PROFESIONES Y ACTIVIDADES

El senderismo, el excursionismo guiado, el turismo de naturaleza en una palabra, comienza a ser origen de nuevas profesiones, que van surgiendo a la par que aumenta el número de utilizadores y se va llegando a los más recónditos lugares.

Empresas de trekking y excursionismo guiado.- Las empresas que se dedican al “trekking”, ya sea por las grandes montañas del mundo, ya sea al trekking local y al excursionismo guiado, por decirlo de alguna manera, han proliferado enormemente en España y su clientela va en aumento. Hemos pasado del clásico guía de montaña de las aventuras alpinas, al guía-acompañante, o monitor, que dirige un grupo excursionista en una actividad que mezcla generalmente la actividad de andar con el turismo, visitando lugares de interés y utilizando la infraestructura hotelera o de acogida existente en cada zona. Aquí aparecen las figuras de guía acompañante y ayudante, generalmente gente joven, conocedores de los itinerarios, a veces con alguna titulación del tipo “Guía de turismo de montaña” o “Guía de Naturaleza”.

Empresas de ocio-aventura.– Son organizaciones similares a las anteriores, pero cuya actividad tiene ya determinadas componentes de aventura, que exigen una preparación física determinada y unos conocimientos mínimos del tema, y que comporta algún elemento de riesgo que la hace atractiva para los participantes. Aquí los grupos tienen que ser necesariamente más pequeños, los guías han de tener una preparación bastante más exigente y a menudo será necesario algún tipo de material técnico específico.  Entre el personal auxiliar pueden aparecer conductores de vehículos todo terreno, especialistas en montaje de campamentos, e incluso cocineros de campaña.

Guías de senderismo; guías acompañantes.– Son profesiones totalmente nuevas, hasta el punto de que es en este mes de Noviembre cuando se está impartiendo el primer curso piloto oficial de estas titulaciones en la Escuela de Montaña de Benasque, patrocinado por la Federación Española de Montañismo.

Realizadores/constructores de senderos.- En las Autonomías más adelantadas han comenzado a aparecer estas especialidades. Si bien hasta ahora, en su mayor parte, la señalización de senderos se había llevado a cabo “de buena voluntad”, por componentes de las Federaciones Territoriales de Montañismo y por simpatizantes, cuando se han comenzado a acumular proyectos y se ha hecho necesario emplear mucho más tiempo en su realización, ha aparecido la figura del “constructor” de senderos, persona que, una vez establecido el proyecto inicial, se dedica profesionalmente a preparar el itinerario, medirlo, instalar la señalización prevista, e incluso a proporcionar la descripción detallada necesaria para la elaboración de las topoguías.

Refugios.– El senderismo ha revitalizado enormemente la vida de algunos refugios, especialmente en zonas de montaña, que languidecían con la escasa clientela dedicada al alpinismo. Este es el caso de los refugios pirenaicos situados a la vera del GR-11, cuya actividad ha florecido bastante en épocas veraniegas, necesitando, en consecuencia, los servicios no solamente del guarda, sino también del personal de cocina necesario para atender la demanda, e incluso servicio de monitores para los que deseasen hacer alguna incursión en el mundo del monañismo.

Publicaciones.- También como consecuencia de la expansión del senderismo, van apareciendo en el mercado revistas especializadas (Aire Libre, Grandes Espacios, Randonnèe), que a su vez requieren verdaderos especialistas en el tema, para poder cubrir este tipo de actividades. Hoy día hay en España alrededor de 60 revistas especializadas en temas de naturaleza.

Proyectos LEADER, FUTURES, LIFE, etc.

Los proyectos LEADER, FUTURES, LIFE, dotados con interesantes subvenciones, se han ido aplicando a zonas más o menos deprimidas de nuestra geografía o a actividades en vías de desaparición. En muchos de estos proyectos se han incluido infraestructuras de senderos señalizados, al objeto de promover la frecuentación de la zona, o, como en el caso de las cañadas, podrían incluirse sin producir incompatibilidades. Al hilo de cada uno de estos proyectos se han organizado pequeñas empresas, con su personal más o menos especializado, que han ido solicitando la colaboración de expertos de las Federaciones de Montañismo, para construir sus senderos, siempre que ha sido posible dentro del marco del proyecto general para toda España.

Ejemplos: GR-93; valle del Jerte, ECOTREN; Proyecto 2001; etc.

Domingo Pliego Vega

(Asturias, enero de 1999)

 

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