El collado de Valdehalcones

Este collado, situado en la cuerda de los Porrones, no muy lejos del collado de  Quebrantaherraduras, suele ser poco visitado, yo creo que por desconocimiento más que por dificultad. Desde el collado se tienen estupendas vistas panorámicas del conjunto de la Pedriza y, allí mismo, se puede ver la llamada “Cruz del Mierlo“, que forma parte de las leyendas pedriceras. Se adjunta en este apartado una descripción de cómo lelgar a este collado.

Subida al collado de Valdehalcones (1.341 m)

Longitud: 12,2  kilómetros aproximadamente ida y vuelta.

Tiempo estimado:  4 horas ida y vuelta.

Desnivel:  421 metros de subida.

Tipo de camino: Buena parte por sendero señalizado con marcas de pintura blancas y amarillas (PR-M 16); parte por pista forestal; algo más de 1 km sin camino, o sendero muy borroso, a través del pinar de repoblación.

Agua: La fuente del Terrizo no siempre corre.Conviene llevar agua desde el inicio.

Vegetación: Pinar de repoblación; matorral espeso de jaras y enebros en torno al sendero.      

 

    Desde Manzanares el Real vamos con el coche hasta la entrada del Parque y unos metros antes de llegar a dicha entrada, donde controlan el número de vehículos que entran, aparcamos en una explanada de tierra que hay a la izquierda de la carretera (920 m), desde donde comienza nuestra excursión.

    Entramos andando por la carretera de acceso al parque; unos metros más allá pasamos junto a la casa de los guardas forestales y tomamos la senda de Quebrantaherraduras, dejando la carretera a la izquierda. Esta senda, cómoda y muy bien hecha, discurre entre el pinar por una zona muy agradable. A un kilómetro del inicio, la senda llega a la carretera asfaltada, que tenemos que cruzar (collado de Campuzano; 996 m; 20 min). Estamos en una bifurcación, en la que el ramal de la izquierda aparece protegido contra la circulación de los coches por una barrera. Pasamos esta barrera y avanzamos por la pista sin circulación rodada, que sube hacia las Casiruelas.

     Esta pista se dirige en líneas generales hacia el Oeste, subiendo suavemente; tras hacer un par de recodos, gira claramente al norte por el pie de la ladera oriental de la Torreta de los Porrones. Dejamos a la derecha una fuente con pilón (agua no potable). Como un kilómetro más arriba, cuando la pista hace un gran giro a la izquierda para subir más, la abandonamos por la derecha, para seguir una veredita entre el arbolado, que continúa hacia el norte (2,8 kms; 50 min). Enseguida salimos de los árboles y la veredita, algo borrosa, parece más el cauce seco de un arroyo que un camino. Con poca pendiente llegamos enseguida al collado del Terrizo, donde volvemos a entrar en el pinar (1119 m; 3,2 km; 1 hora). Al llegar al collado, la veredita desemboca en un camino ancho, entre arbolado, horizontal por aquí, por el que seguimos hacia la izquierda.

     El camino, que viene desde Quebrantaherraduras, mucho más claro que antes, baja ligeramente durante unos metros y enseguida comienza a ganar altura suavemente por una zona boscosa y con mucho matorral. De vez en cuando se divisan entre el arbolado los riscos de la Pedriza, mirando hacia el Este. Dejamos a la izquierda del camino, casi a ras del suelo, la fuente del Berzosillo, que no suele correr; poco más adelante cruzamos sobre el arroyo de las Casiruelas en una curva del camino a la derecha. Al final de la subida, el camino llega tangencialmente a la pista que dejamos mucho más abajo, en una zona más despejada y soleada. Este es un buen sitio para hacer un descanso, desde el que se tiene una estupenda vista panorámica de la Pedriza Anterior (1260 m; 5 km; 1 h. 35 min). Al otro lado de la pista, medio escondida entre los primeros pinos, se encuentra la fuente del Terrizo.

     Cruzando la carretera, vamos a continuar subiendo por un empinado camino, a modo de cortafuegos, que comienza muy pocos metros a la izquierda de la fuente. El camino, que al iinicio remonta un fuerte repecho entre dos masas de arbolado, es ancho y está bastante pisado;  a su izquierda hay una valla de piedras, que en algunos puntos presenta huecos para pasar al otro lado. Pasado el primer repecho, el camino hace una serie de zigzags para ganar altura, alejándose algo de la valla. Podemos subir por este camino hasta alcanzar más o menos la altura de los 1350 m (conveniente llevar un altímetro o un GPS) o bien abandonarlo al inicio del primer zigzag, para hacer una travesía a media ladera hacia la izquierda, atravesando el pinar de repoblación (1 h. 55 min), para alcanzar el collado de Valdehalcones, nuestro objetivo en esta excursión, que es visible en lo alto del cordal. Ya cerca del collado encontraremos un borroso senderillo, señalizado con pequeños hitos de piedras, que no es fácil de seguir.

     Al llegar al collado, que se vislumbra entre el arbolado, encontramos una cerca de alambre de espino caída. Al otro lado no hay arbolado y el collado, amplio y bien dibujado, se nos presenta como una explanada cubierta de matorral ralo, en la que afloran algunas rocas (1341 m; 6,6 km; 2 h. 15 min). A la derecha del punto por el que hemos cruzado la vieja cerca de alambre de espino al llegar al collado, hay un pequeño roquedo. Siguiendo la base de este estas rocas por el lado que da al collado, llegamos en unos pocos metros a las ruinas de un pequeño chozo de pastores adosado a uno de los peñascos. Diez metros más allá se encuentra tendida en el suelo la histórica “cruz del Mierlo”, pastor asesinado en aquél lugar, según la leyenda.

Vuelta a la entrada del Parque

     Desde el collado volveremos a cruzar la ladera norte, cubierta de arbolado, intentando seguir los hitos que marcaban la antigua senda hoy en desuso y abandonada. Aunque perdamos la línea de hitos, el terreno es fácil de transitar entre los árboles y el matorral no muy espeso que cubren la ladera. Podemos ir perdiendo altura a medida que avanzamos, de manera que alcanzaremos el PR M-16 cerca de su confluencia con la carretera de las Casiruelas, donde se encuentra la fuente del Terrizo (15 min desde el collado).

     Salimos a dicha carretera, la cruzamos ligeramente a la derecha y continuamos bajando por el camino que utilizamos a la subida, que pasa junto a la fuente del Berzosillo. Ahora seguimos todo este camino, sin intentar alcanzar otra vez la carretera asfaltada por la que subimos al inicio. Pasamos el collado del Terrizo llaneando un breve trecho, llegamos a un bonito rincón entre el arbolado en el que hay varias mesas y bancos de piedra. Continuamos por el camino, muy marcado y sin posible extravío, hasta bajar al collado de Quebrantaherraduras, donde suelen aparcar los coches (1082 m; 45 min desde Valdehalcones).

     Cruzamos la carretera para seguir por el camino amplio y señalizado que baja hasta la entrada del parque. Nada más cruzar la carretera hay que remontar unos grandes escalones, pero el camino queda enseguida horizontal y comienza a bajar hacia el sur. De nuevo cruzamos la carretera para continuar por la senda de Quebrantaherraduras, que pierde altura haciendo un par de curvas, sigue un largo trecho a media ladera y llega por tercera vez a la carretera, justo en el cruce del collado de Campuzano, que ya conocemos por la subida.

     Cruzamos la carretera y continuamos por la senda, mucho más cómoda que el asfalto, hasta desembocar en la casa de los forestales que hay junto a la puerta de entrada al parque. Unos metros más allá se encuentra nuestro coche (5,5 kilómetros de bajada; 1 h 30 min), donde daremos por terminada esta excursión, totalizando unos 12 kilómetros y medio de recorrido, que haremos en unas 4 horas de andar.

Cartografía

Mapa de LA PEDRIZA, E-25, escala 1:25000, de Editorial Alpina. Edición del año 2004.

                    Domingo Pliego Vega