El puerto del Medio Celemín y el collado del Alfrecho

El puerto del Medio Celemín  (1.316 m)desde Valdemanco

Longitud: 5,5 kms. ida y vuelta.

Tiempo estimado: algo menos de 2 horas.

Desniveles: 200 metros.

Tipo de itinerario: De ida y vuelta.

Dificultad: Fácil.

Tipo de camino: Pistas de tierra hasta el puerto.

Época apropiada: Cualquier época del año.

Vegetación: Sin arbolado durante la subida.

Agua potable: Hay varias fuentes de agua potable en el pueblo y otra en un prado a la izquierda del camino poco antes de llegar al puerto.

Cartografía: Hoja 484, Buitrago, del I.G.N., escala 1:50.000.

Accesos: Salir de Madrid por la autovía de Burgos. A la altura del km. 58 tomar el desvío a la Cabrera, que cruza sobre la autovía por un paso elevado. A la entrada de la Cabrera hay una rotonda, de donde sale, hacia la izquierda, la carretera a Valdemanco (64 kms. desde Madrid), por la que tenemos que seguir.

Pasado un puente sobre las vías del tren, llegamos a las primeras casas del pueblo. La carretera gira a la izquierda y sigue hacia Bustarviejo. Podemos aparcar en esta misma calle más o menos frente al monumento en memoria de los canteros de Valdemanco, enorme prisma de granito de más de dos metros de altura, que se levanta a la derecha sobre un ancho pedestal redondo, al inicio de la calle Baile.

   Pasando junto al citado monumento, subimos por la calle Baile hacia la plaza de Nuestra Señora del Carmen, donde se encuentra el Ayuntamiento. Tras hacer un par de curvas, alcanzamos la plaza y vemos al otro lado el edificio del Ayuntamiento (4 min). Continuamos subiendo por la calle que hay a la derecha del Ayuntamiento (calle del Llano); cincuenta metros más arriba hacemos una curva a la derecha y seguimos la subida por la calle de los Cantos. Poco más arriba alcanzamos otra calle transversal, casi horizontal, por la que seguimos hacia la izquierda (10 min). La calle, bastante ancha, que sube suavemente, se prolonga enseguida por una pista de hormigón. Tres minutos después la pista pasa sobre un arroyo por un amplio puente sin barandillas, y llegamos a una bifurcación a la derecha (15 min). En el ángulo de la bifurcación hay un pequeño parque infantil, con bancos, columpios, toboganes y una pequeña alberca.

    Dejamos la pista de hormigón y seguimos por la pista de tierra de la derecha. Unos metros más arriba, a la vista de un depósito de agua al que parece dirigirse la pista, un pequeño atajo, a la derecha, permite ahorrarnos la curva de la pista. Enseguida alcanzamos de nuevo la pista y vemos otro atajo más largo, en cuesta, que también podemos tomar, para volver a salir más arriba a la pista, por la que continuamos subiendo. Mirando hacia atrás tenemos una buena panorámica desde los riscos de la sierra de la Cabrera, a la izquierda, a los altos del Pendón, a la derecha, con el caserío de Valdemanco a los pies.

     Otra pista ancha se une a la nuestra por la izquierda (26 min). Continuamos subiendo suavemente y poco más adelante se ve una fuente con pilón en una pradera que queda a la izquierda de la pista. Desde la misma fuente sale un camino hacia arriba atravesando el prado, por el que volvemos a la pista de nuevo.

    Dejamos a la izquierda una punta de pinar y enseguida llegamos a otra bifurcación, ya muy cerca del puerto. Dejando a la izquierda la pista que se dirige al pie del Mondalindo, seguimos de frente, alcanzando en pocos metros más el puerto del Medio Celemín (1.316 m.;  47 min).

     El puerto es una ancha escotadura que se abre entre el Mondalindo, a la izquierda, y los riscos más bajos de la sierra de la Cabrera, a la derecha. Avanzando unos metros más por la pista de llegada, prácticamente horizontal durante un corto trecho, daremos vista a la vertiente septentrional de la sierra de la Cabrera, con una amplísima panorámica que se extiende desde las estribaciones que bajan desde el Mondalindo al alto del Cuadrón, hasta la línea de la Somosierra, muy al fondo.

     Podemos regresar a Valdemanco por el mismo itinerario en otros tres cuartos de hora, si no optamos por enlazar con alguno de los itinerarios que se dirigen a la sierra de la Cabrera (ver itinerario 41, collado del Alfrecho).

El collado del Alfrecho (1.420 m)

De Valdemanco a la Peña del Tejo, collado del Alfrecho y la Cabrera

Longitud: 11 kms. aproximadamente.

Tiempo estimado: 3 horas a 3 horas y media.

Desniveles: 400 metros de subida y otros tantos de bajada.

Tipo de itinerario:  De travesía o circular, según disponibilidad de coches.

Dificultad: Fácil.

Tipo de camino: Pistas forestales en buena parte. Sendero algo abrupto en la bajada sur del collado.

Época apropiada: Suelen ser buena épocas primavera y otoño, antes de que haya hielo en las laderas.

Agua potable: No hay. Existe un manantial en la subida, muy cerca del collado, pero suele estar sucio y es dudoso.

Mapa: Hoja 38-38 del SCE a escala 1:25000.

Comunicaciones: No hay tren. Es necesario coche, o autobús de línea hasta la Cabrera.

   Desde la plaza del Ayuntamiento de Valdemanco, salimos hacia el Este por la calle Botero, para bordear el campo de fútbol por la izquierda, siguiendo una pista asfaltada que lleva hacia el cementerio nuevo. A los 6 ó 7 minutos la pista pasa sobre el arroyo de Albalá,. Unos metros más adelante, bastante antes de llegar a la entrada del cementerio, dejamos una fuente y varias mesas de piedra en una explanada a la derecha. Enseguida aparece un camino de tierra a la izquierda, por el que seguimos subiendo, abandonando la pista asfaltada. Poco más arriba vemos una especie de torreta de poca altura, unos metros a la izquierda, cerca del arroyo.

     Ganamos altura por este camino, señalizado con marcas de pintura amarillas y blancas. Más arriba, otro camino que no tomaremos, se dirige a la izquierda hacia un collado o escotadura bien visible en los peñascales de ese lado. La pendiente se dulcifica y nuestro camino gira a la derecha entre el matorral, dirigiéndose de nuevo a la estribación de la sierra. A los pocos metros, tomamos a la izquierda otro camino ancho, bien visible, por el que continúan las marcas amarillas y blancas. A medida que ganamos altura se va cerrando la vaguada. Finalmente, nuestro camino va en diagonal a la izquierda y atraviesa el roquedo de la cabecera de la vaguada, deja a la izquierda la Peña del Tejo y, girando a la derecha, desembocamos en una zona llana y despejada, con buenas vistas hacia la Somosierra (1.280 m. de altura; 45 min. desde el inicio).

     Al fondo y a la derecha las cumbres de Cancho Largo y Cancho Gordo dominan esta zona. En la estribación que veníamos viendo durante la subida, destaca desde aquí la Torre de Valdemanco. Hacia el Oeste se adivina el puerto del Medio Celemín, al pie de la ladera del Mondalindo, en cuya cumbre se divisan las antenas de varios repetidores de comunicaciones. Siguiendo por la pista, atravesamos este llano hacia el Este y enseguida comenzamos a ganar algo de altura para salvar un lomo rocoso que aflora en la ladera. Avanzamos a media ladera por la pista, ahora con menos pendiente, rodeando la zona de cumbres por la parte trasera de la sierra.

     Más adelante, cuando la pista parece terminar (1 hora), vemos en la ladera de la derecha una zona de grandes retamas dispersas, entre las que se abre paso un senderillo ascendente, por el que tenemos que seguir. En el borde de la sierra se adivina ya la profunda escotadura del collado al que nos dirigimos. El sendero que vamos siguiendo llega a un espeso rodal de enebros, entre los que brota un pequeño manantial, generalmente lleno de berros. Continuamos subiendo por el sendero señalizado, que, poco más arriba, atraviesa el eje de la vaguada y sigue hacia la izquierda del collado, para recorrer toda la zona de cumbres. Antes de pasar la vaguada, otro senderillo poco marcado sube directamente por una ladera despejada hacia el collado del Alfrecho, que vemos ya perfectamente a escasa distancia.

    Llegamos al collado (1 h. 30 min. desde el inicio; 1.420 m.). Asomándonos a la cara sur de la sierra hay una impresionante vista panorámica. Es un buen sitio para hacer un breve descanso, contemplar el paisaje o para tomar algo. Atravesamos el collado hacia la ladera sur. Inmediatamente se encuentra un sendero por el que se pierde altura entre los jarales con rapidez, con tendencia hacia la izquierda. En la parte alta de la ladera se levantan los cortados del Cancho de la Bola, en los que abundan los nidos de buitres.

    Poco más abajo, el sendero, estrecho y terroso, llega a una lancha rocosa inclinada en el sentido de la bajada, a menudo húmeda, que conviene bajar extremando el cuidado. El sendero, pedregoso y un tanto abrupto, pierde altura rápidamente haciendo zetas alejándose hacia la izquierda de la vaguada del collado. Más abajo, gira a la derecha continúa descendiendo, y llega a cruzar el incipiente arroyo del Alfrecho del Molino, que corre por dicha vaguada (1 h. 30 min.).

     Pasado el arroyo, el sendero baja más suavemente. Enseguida dejamos a la izquierda un peñasco en el que hay varias pintadas y una flecha en sentido de subida con un rótulo de “AL CAMINO”. El sendero discurre entre abundantes jaras y retamas, dejando a la izquierda una pequeña valla de piedras, con algún corto trecho más pendiente. La pendiente se suaviza bastante y el sendero serpentea por una zona poco inclinada, entre piedras y matorral, hasta desembocar en una pista de tierra (2 h. 15 min) por la que seguimos ahora hacia la derecha. Tras hacer un par de curvas alcanzamos la carreterilla de piso de hormigón que, desde la Cabrera, sube al convento de San Antonio a poco más de 1 kilómetro del pueblo.

     Siguiendo esta carretera a la izquierda y, pasando por delante del cementerio, alcanzamos las primeras casas de la Cabrera por el entorno de la calle de Carlos Jiménez Díaz, relativamente cerca de la plaza de la Concepción (3 horas ). Si continuásemos por la calle del Dr. Jiménez Díaz hacia la derecha, llegaríamos a salir al cruce de carreteras donde se encuentra el hostal Mavi y la gasolinera, un buen sitio para tener un coche de apoyo y para recuperar fuerzas antes de volver a casa

NOTAS

Conviene dejar un coche en la Cabrera antes de trasladarnos a Valdemanco, para poder recuperar los restantes coches al acabar la excursión.

Este itinerario puede hacerse también en sentido contrario y, si no disponemos de coche de apoyo, podemos comenzar en la Cabrera, subir al collado del Alfrecho, bajar hacia Valdemanco y volver de nuevo a la Cabrera por el pie del peñascal de las Malezas, o por el “camino de los muertos”, y el convento de San Antonio.

 

 

Domingo Pliego Vega

                                              Enero 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el monumento a la memoria de los canteros

de Valdemanco – Diciembre 2003

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