SENDERISMO (reflexiones sobre el tema en 1997)

En 1997 escribí muchos artículos sobre temas de Senderismo y de Senderos de Gran Recorrido. Entre otras muchas cosas inéditas encontré estas reflexiones sobre la actividad del “senderismo”, que todavía hoy creo que son válidas.

SENDERISMO

¿QUÉ ES EL SENDERISMO?
Con el desarrollo y señalización de los Senderos de Grande y de Pequeño Recorrido en España (SGRs y PRs), promovidos por las Federaciones Territoriales de Montañismo, comenzó a designarse con la palabra “senderismo” la práctica deportiva de recorrer a pie, en parte o en su totalidad, dichos senderos señalizados.
El término “senderismo”, que se viene utilizando desde hace unos cuantos años en el mundillo de las actividades de aire libre, vino a sustituir al antiguo de “excursionismo”, de manera que al hablar de senderismo nos referimos inicialmente al excursionismo hecho por los caminos o senderos incluidos en el proyecto de los Senderos de Gran Recorrido y debidamente señalizados con las conocidas marcas de pintura, en colores rojo y blanco para los GRs y amarillo y blanco para los PRs.
Por extensión se ha seguido llamando senderismo a toda excursión o recorrido a pie, hecho por cualquier tipo de caminos y senderos, balizados o no, aunque su señalización sea distinta a la normalizada por la Federación de Montañismo (otras marcas, hitos de piedras, etc.).
Actualmente, el significado del término senderismo se ha ampliado todavía más y se designa con esta palabra cualquier actividad que se realiza al aire libre, en plena naturaleza, simplemente andando, por caminos señalizados o no, por pistas, por senderos de todo tipo, e incluso, en los últimos tiempos, fuera de camino a campo través. De hecho, hacer senderismo equivale hoy día a salir al campo, para hacer una excursión sencilla por terreno sin grandes problemas, de unas horas o de uno o varios días de duración, reservándose el término montañismo para las excursiones que se hacen en el terreno de las montañas, más complicado, que pueden comportar ya cierta problemática (nieve, hielo, aspereza del terreno, condiciones climatológicas poco amistosas, problemas de orientación, etc.) y que puede requerir unos conocimientos y un equipo de material especializados.

¿QUIÉNES PRACTICAN EL SENDERISMO?
Se trata de una actividad apta para una amplia gama de personas, de casi todas las edades, con una mínima preparación física, sin requerimientos de equipo demasiado especial y sin la peculiar problemática de la orientación, al desarrollarse casi siempre por caminos.
Practicando este tipo de actividad, podemos ver hoy día un buen número de grupos familiares que salen al campo; grupos de amigos de mediana edad, habitantes de las grandes ciudades (urbanitas) que buscan hacer alguna actividad física suave en contacto con la naturaleza, como medio para evadirse de las tensiones diarias; deportistas de cierta edad, con menos aspiraciones competitivas que la gente joven, que desean seguir haciendo alguna actividad física ligera; antiguos deportistas procedentes del ámbito del montañismo y del atletismo, que a pesar del paso de los años se resisten a abandonar la actividad al aire libre y buscan algo apropiado a su condición física; gente muy joven que hace sus primeros pinitos en el campo del excursionismo; en general, se trata de gente que, eventualmente, desea hacer alguna actividad al aire libre, pero no quiere o no puede comprometerse en deportes más exigentes, que requieran mayor dedicación, o para cuya práctica se necesiten mejores facultades físicas y equipos más sofisticados y costosos.

¿POR QUÉ SE HACE SENDERISMO?
Existe una amplia variedad de razones, que impulsan a hacer este tipo de actividad. Entre muchas otras, creo que las principales, las que motivan a más gente para iniciarse o para perdurar en el senderismo, son las siguientes:
– Se trata de una actividad física moderada, al alcance de casi todo el mundo, que se puede realizar durante la mayor parte del año, en contra de otras actividades, más pasivas, que solamente tienen lugar en determinadas estaciones (picnic, campismo). Además, si se realiza en el entorno próximo al lugar donde vivimos, los desplazamientos son cortos y resultan poco costosos.
– La práctica repetitiva del senderismo mejora la salud en general y, hecha en grupo, que es lo habitual, promueve la convivencia con los demás y con la población rural, ya que no se rehúye, más bien al contrario, el paso por los lugares de población.
– Proporciona un cierto conocimiento del medio natural en el que se desarrolla la actividad, ya que se hace a pie, andando tranquilamente, y nos permite la observación directa del medio.
– A los habitantes de las grandes ciudades les sirve para equilibrar y reducir el estrés habitual, producido tanto por la presión del trabajo como por la vida en la ciudad, de los que, al menos por unas horas, es posible evadirse.
– Para la gente más joven supone un buen medio de iniciación a otras prácticas deportivas de aire libre y a un mejor conocimiento, aprecio y respeto, de la naturaleza, del campo y de sus gentes.

LA ESTÉTICA DE LA NATURALEZA Y EL SENDERISMO
En la vida normal hay un gran número de espectáculos y de acontecimientos cuya simple contemplación tiene escasas o nulas exigencias por parte del espectador, que puede ocupar parte de su tiempo de ocio en esta contemplación, hasta cierto punto pasiva.
Sin embargo, existen determinados espectáculos, en general comprendidos dentro de las Bellas Artes, tales como la ópera, la música sinfónica, la pintura, etc., que requieren por parte del espectador corriente no solamente una especial disposición de ánimo, sino también un cierto grado de “entrenamiento” e información para poder llegar a comprenderlos y a disfrutarlos. Son espectáculos de una diversidad enorme, complejos, difíciles de captar la primera vez, que tienen sus exigencias; es necesario oír o contemplar muchas veces, para llegar a estar medianamente entrenados en el aspecto de que se trate y empezar a disfrutar intelectualmente del espectáculo. Y todo ello con un esfuerzo físico poco importante, que se circunscribe al necesario para visitar un museo, una exposición de pintura, asistir a un concierto o a una ópera, etc.
En relación con la naturaleza ocurre algo parecido. La estética del medio natural es enormemente variada y cambiante, atractiva en líneas generales, pero difícil de captar, entender y disfrutar en todos sus aspectos, por lo que se requiere también un cierto nivel de “entrenamiento”, y de conocimientos, por parte de los no especialistas, para llegar a ese grado de disfrute. Pero aquí el espectáculo no se desarrolla en un espacio limitado (teatro, museo, sala de conciertos) y la extensión del terreno requiere moverse por si mismos. De ahí que, además del esfuerzo de entrenamiento intelectual que supone la contemplación y comprensión de la naturaleza, sea necesario también un esfuerzo físico, que será moderado si no se persigue una finalidad más especializada.
El senderismo es un medio para entender, comprender y disfrutar los distintos aspectos de la naturaleza. Una vez que se sobrepase la fatiga que supone el pequeño esfuerzo necesario para practicar esta actividad, comenzaremos a entender más fácilmente el medio natural, empezará a gustarnos, y comenzaremos a sentir cierta adicción, y, como ocurre con los aficionados perseverantes a los conciertos, nos será cada vez más difícil prescindir de esta actividad.

CONSEJOS PRÁCTICOS
Preparación física: No hay grandes requisitos en este aspecto, ya que ñps recorridos a efectuar se limitarán a lo que nuestras fuerzas den de sí. Cuanto más entrenados estemos, mayores recorridos podremos hacer sin sufrimiento. En todo caso, cualquier actividad física de tipo mantenimiento, realizada con cierta constancia durante la semana, será suficiente para hacer esta actividad sin problemas físicos en nuestros ratos de ocio, generalmente coincidentes con los fines de semana o con los periodos vacacionales.

Preparación de las salidas: La preparación previa, en casa, de nuestras salidas de campo, constituye una parte nada despreciable de la actividad, nos proporciona ocupación de nuestro tiempo de ocio diario (si disponemos de tal tiempo entre semana) y mejora la calidad y el disfrute de la salida.
Se trata de pensar de antemano qué recorrido podemos hacer; qué se puede ver durante este recorrido, tanto en los aspectos medioambientales como en los rurales, monumentales, culturales, etc.; qué puntos de escape prever, por si nos encontramos con circunstancias adversas; qué equipo personal tenemos que utilizar; cómo vamos a ir hasta el inicio de nuestra excursión, o cómo combinar los medios de transporte si pensamos hacer algo más complicado; una ojeada a los mapas de la zona y a alguna guía de campo nos proporcionará valiosa información complementaria; la preparación del equipo personal, la máquina de fotos, etc.; el contacto con los amigos que nos acompañarán en la salida, para acordar el lugar y hora de cita. Todo esto contribuye a dar más y mejores contenidos a nuestra actividad y a que el resultado de la misma sea más satisfactorio.

Actividades complementarias: Las salidas al campo en sencillas excursiones de senderismo, se prestan para hacer otras actividades complementarias interesantes, tales como la fotografía, el dibujo, la toma de notas en nuestro cuaderno de campo, la observación de la fauna y flora, la conversación con la población rural para obtener más información, indagar sobre las actividades normales en la vida de los pueblos, etc. Todos estos aspectos constituyen elementos para un mayor enriquecimiento de la salida y una inapreciable adquisición de conocimientos.
Recomendamos encarecidamente mantener un pequeño cuaderno en el que se vayan anotando nuestras salidas, con algunos datos mínimos acerca del recorrido efectuado, acompañantes, tiempos, climatología,… Estos datos adquieren gran valor con el paso de los años y constituyen un agradable recordatorio de nuestra actividad.

Época más apropiada: El senderismo se puede practicar en todas las épocas del año, pero no hay duda de que para iniciarse en esta actividad no se nos ocurriría hacer nuestra primera salida en invierno, cuando el clima es más frío y se puede parar poco durante el recorrido, o en épocas en las que es habitual la lluvia y el terreno se hace más inhóspito. Seguramente la primavera es la mejor época para empezar nuestras actividades en este campo, y si ya somos veteranos, una de las que más se disfruta del espectáculo de la naturaleza. Los campos se llenan de colores, las plantas y los árboles reverdecen, las flores brotan por doquier, los arroyos llevan buen caudal de agua, los días son largos y la temperatura resulta amable para nuestra actividad.
De hecho, a medida que vamos conociendo más del medio natural, organizamos nuestras salidas para adaptarlas cada vez mejor a la época de que se trate. En primavera hacemos las salidas para contemplar las flores (y eventualmente fotografiarlas). Tenemos incluso itinerarios específicos en los que hasta los senderos se cubren de flores, resultando harto difícil evitar pisarlas al avanzar, o en los que las hierbas altas nos llegan hasta la altura del hombro y en nuestro caminar tenemos casi que nadar entre la vegetación; es en primavera cuando las extensas superficies de jarales de algunas partes de nuestra sierra parecen una explosión de flores blancas.
Sin duda la primavera es el momento más propicio, mejor incluso que el verano, para comenzar este tipo de actividad, o para empezar a llevar a los principiantes con nosotros.

Equipo personal: Tampoco en este aspecto hay demasiados requerimientos. Ropa deportiva, holgada y cómoda. Como calzado bastarán unas zapatillas de deporte si vamos a ir siempre por camino y es estación seca; unas botas ligeras tipo trekking van mejor para las épocas lluviosas, para el invierno o para movernos por terrenos más irregulares.
En las salidas invernales hay que ir más abrigado, con un buen jersey y un anorak acolchado, guantes, gorro de lana, etc. En cualquier tienda de deportes nos aconsejarán al respecto. Si es época de lluvias, nosotros venimos utilizando con buen resultado en general un paraguas amplio, del tipo de los que utilizan en el golf, o los pastores, además de un chubasquero ligero, e incluso, a veces, un pantalón de agua. En verano el equipo se aligera enormemente, aunque resultan imprescindibles el gorro y las gafas de sol, así como la crema solar protectora.
Para transportar nuestros propios trastos, la comida, cámara de fotos, botella de agua, etc., bastará una mochila pequeña o mediana, siempre más cómoda de llevar que una bolsa de costado.
Es conveniente llevar siempre un pequeño botiquín. En nuestras salidas con grupos muy diversos, suelo llevar una caja de botiquín mediana, relativamente pesada, que hemos utilizado con más frecuencia de la que cabría suponer, aunque, afortunadamente, para solventar pequeños incidentes.
Los mapas de la zona, complementados con una brújula, o un GPS de campo, resultan bastante útiles si no la conocemos de antemano o no vamos acompañados por un buen conocedor. El uso de estos instrumentos para nuestra actividad, requiere un adiestramiento fácil al alcance de todo el mundo.
Una pequeña pieza de plástico de envolver, del tipo con burbujas, resulta muy útil a la hora de tener que sentarnos, e incluso tumbarnos para descansar, en cualquier tipo de terreno, en especial si está mojado por la lluvia o por el relente.
En algunos casos resulta una buena ayuda un bastón (los telescópicos tipo esquí, sin la arandela inferior, son muy prácticos), que sirve lo mismo para equilibrarnos en las pendientes, que para ahuyentar algún perro demasiado curioso (existen en el mercado estupendos aparatos ahuyentaperros, útiles cuando se va solo o en grupo reducido). En algunos países europeos se utilizan dos bastones a la vez, sobre todo en salidas sobre nieve. En cualquier caso, es interesante ir cambiando el bastón de mano, para aprender a manejarlo con ambos brazos y evitar recargar siempre el mismo lado. Y mejor todavía utilizar dos bastones.
No olvidar la botella, bidón o cantimplora de agua, que puede sustituirse, o complementarse, en las salidas de invierno por un termo con té caliente, e incluso con un caldo caliente, muy estimulante contra el frío.

Alimentación: Como se trata de salidas sin gran problemática, en las que no se rehúye pasar por lugares habitados, no es necesaria ni gran cantidad ni gran especialización en la comida. Bastará lo que llevaríamos para pasar un simple día de campo. Además, puede completarse el régimen de alimentación, desayunando o comiendo algo más consistente en algún pueblo, en especial si hacemos recorridos de más de un día de duración.

Comportamiento durante las salidas: Ir sin prisa. Calcular el tiempo que podemos tardar y decidir el momento oportuno para iniciar la vuelta, antes de meternos en problemas.
Durante el desarrollo de la actividad hay que comportarse respetuosamente con el medio natural, con otros excursionistas que estén por la zona, y con los habitantes de los pueblos.
No dejemos basura en el campo, que perdura largo tiempo sobre el terreno, y en el mejor de los casos lo afea, dejando muestra de nuestra insensibilidad. Los restos de comida, envoltorios, papeles, plásticos, etc., podemos transportarlos en nuestra propia mochilita sin gran esfuerzo, para eliminarlos en el lugar apropiado, incluso a la vuelta a casa, junto con la basura doméstica, si no encontramos dónde hacerlo antes.
No pisotearemos zonas de cultivos. Dejar los portillos como se encuentren, abiertos o cerrados, una vez que pasemos. No pasar donde veamos la indicación de prohibido, pero no olvidar que no está permitido todo lo que no esté expresamente prohibido. En muchos casos es mejor conversar con los paisanos y preguntar por dónde se puede pasar, en vez de atravesar por cualquier parte.
No asustar ni perturbar a la fauna del lugar, ya sea doméstica o salvaje. Si llevamos un perro con nosotros, no perder el control del animal en zonas donde hay ganado suelto, o donde haya otros perros.
Jamás se encenderá fuego fuera de los lugares preparados para ello, especialmente en época de verano. Aparte de los aspectos lúdicos que pueda tener, una fogata resulta poco práctica y encierra un gran peligro en tierras básicamente secas, como son las de nuestra geografía.
No ensuciemos fuentes ni arroyos con vertidos o detergentes. El agua es un bien precioso en el medio rural y hay que hacer todo lo posible para su preservación.
El ruido se propaga a gran distancia en el campo libre. Procuremos no molestar a otros usuarios del medio, no dar grandes voces, ni poner a todo volumen los aparatos de música que, eventualmente, podamos llevar con nosotros.
Respetaremos a las gentes de los pueblos. Posiblemente su nivel de conocimientos sea muy distinto del nuestro, pero en su cultura suelen ser grandes conocedores del medio natural y tenemos mucho que aprender de ellos. Recordando a Machado repetimos: “Para dialogar, preguntar primero, después escuchar”. Así nos enteraremos de muchas cosas.
Saludar a la gente que encontremos por el camino es una estupenda costumbre, que a menudo nos deparará agradables sorpresas.

SUGERENCIAS PARA ESTA PRIMAVERA
En las sugerencias que hay a continuación se resumen algunos recorridos poco habituales, menos conocidos por el gran público, que pueden seguirse aprovechando la llegada de la primavera. Por supuesto que no siempre dispondremos del tiempo necesario para recorrer la totalidad de los itinerarios, pero podemos elegir algunas de las etapas más interesantes, bajo nuestro personal punto de vista, para hacer una incursión a la zona seleccionada de uno o de varios días de duración, dejando en cartera posibles visitas futuras.

EL GR-93 POR LA RIOJA
Se trata de un Sendero de Gran Recorrido que discurre por toda la Rioja, atravesando tierras de la sierra de la Demanda, tierras de Cameros y zona de Enciso.
El recorrido de este sendero señalizado, con un total de 141 kilómetros de longitud, va desde Ezcaray a San Millán de la Cogolla, Anguiano, Ortigosa de Cameros, Laguna de Cameros, San Román de Cameros, Munilla, Enciso y Cornago.
Hay también una variante, el GR-93.1, que une Ezcaray con Valvanera, Viniegra de Abajo y Ortigosa de Cameros.
Estos itinerarios, distribuidos en etapas de 15 a 22 kms., pasan por lugares de gran interés, tanto histórico como cultural, monumental y natural. San Millán de la Cogolla o el monasterio de Valvanera, son puntos de interés turístico y cultural. El medio natural resulta igualmente interesante, con los rebollares y hayedos existentes en parte del recorrido. Las zonas del río Cidacos, Enciso y Cornago son ricas en icnitas (huellas fosilizadas de dinosaurios) evocadoras de tiempos prehistóricos. Los despoblados, los pueblos aún vivos, las huellas de la trashumancia, todo ello constituyen aspectos de gran interés para seguir esta ruta, ya sea en su totalidad (una semana de buen andar) o en alguna de sus etapas.

Bibliografía: GR-93, GR-93.1
Senderos de Gran Recorrido
Sierras de la Rioja
Edita Centro Europeo de Información y
Promoción del Medio Rural (CEIP)
Logroño, 1993
___________________________________

EL GR-8 POR EL MAESTRAZGO
Un Sendero de Gran Recorrido que se desarrolla por toda la parte Oeste y Suroeste de Teruel, a lo largo del Maestrazgo y la meseta turolense, por una zona algo despoblada, con escasas infraestructuras turísticas, naturaleza poco degradada y clima extremado de calor-frío, que puede proporcionar un cierto matiz de aventura a nuestra actividad.
El GR-8, con 353 kilómetros de longitud, va desde Beceite a Peñarroya de Tatavius, Aguaviva, la Algecira, Villarluengo, Pitarque, Cañada de Benatanduz, Fortanete, Valdelinares, Alcalá de la Selva, Mora de Rubielos, la Puebla de Valverde, Camarena de la Sierra, Riodeva y Villel, a pocos kilómetros al sur de Teruel.
Como siempre, el recorrido de todo el itinerario resulta demasiado largo para hacerlo de una tirada, pero podemos elegir un tramo más corto, realizable en uno o pocos días, por la zona que nos resulte más apetecible, ya sean los hayedos de Beceite, las solitarias zonas próximas a Fortanete, o las típicas y más turísticas de Mora de Rubielos.

Bibliografía: GR-8
Senderos de Gran Recorrido
Edita PRAMES
Zaragoza 1990
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CABO DE GATA
El Parque Natural del Cabo de Gata presenta una amplia gama de recorridos longitudinales o circulares, más cortos que en los casos anteriores, siendo la primavera la época más apropiada para hacer estos recorridos. Las tierras almerienses, de las que se tiene el estereotipo de desérticas, presentan durante la primavera un aspecto realmente sorprendente, con gran variedad de vegetación y floración y una geología digna de admiración.
Además de la naturaleza, podemos contemplar en esta zona los restos, mejor o peor conservados, de las fortalezas de vigilancia costera activas en otros tiempos, de las instalaciones rurales de molinos de viento, norias, explotaciones mineras, cortijos, etc.
Como excursiones lineales sugerimos los clásicos recorridos desde las salinas de Montevela al cabo de Gata, playas de los Genoveses y del Mónsul, y San José (15 kms.), que puede prolongarse hasta la punta de los Frailes, los Escuyos y la Isleta (otros 13 kms.). De tierra adentro hacia la costa, es interesante el recorrido desde el Cortijo del Fraile a Rodalquilar y al Playazo. De la costa hacia tierra adentro, desde los Escuyos a las Presillas Bajas, Majada Redonda (en el interior de un volcán extinguido) y a los Albaricoques. Por tierra adentro, desde Fernán Pérez al abandonado cortijo del Higo Seco, al del Hornillo y al del Fraile, o de Níjar a Huebro y vuelta. En muchos casos será posible acortar el itinerario y hacer ida y vuelta, para evitarnos complicaciones de transporte.

Bibliografía: Guía visual de Níjar y su comarca.
Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar
Edita Rosa Osuna & David Sabador
Almería 1995
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LA VÍA DE LA PLATA
Recorrido señalizado con marcas distintas a los SGR´s (con flechas amarillas como las habituales en el Camino de Santiago), que va desde Sevilla hasta Astorga, pasando por las ciudades monumentales de Cáceres, Salamanca y Zamora. En primavera, los campos de Extremadura son realmente sorprendentes por la masiva floración, mientras que en verano el clima extremado hace casi imposible andar.
Este itinerario, de 400 kilómetros largos de longitud, es imposible para una salida normal, pero sí que se puede recorrer algún tramo corto, ya sea llegando a Cáceres, atravesando la sierra desde Baños de Montemayor por una vieja calzada romana, llegando a Zamora, o cruzando los interminables campos cerealistas de Castilla, en un espectáculo realmente distinto.

Bibliografía: Calzada y Camino de Santiago
VÍA DE LA PLATA
Historia-mito-leyenda
José Sendín Blázquez
De. Fundación Ramos de Castro
Zamora, 1992
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                                               Domingo Pliego Vega
Enero 1997

 

 

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