DE EL PARDO AL EMBALSE DE PARDO (por la orilla del río)

 

    •  Hasta el Pardo se puede ir utilizando los medios de transporte público o nuestro propio coche. El autobús 601, con servicio bastante frecuente, va desde la Moncloa al Pardo e incluso llega hasta el cementerio, poco más allá de la colonia de Mingorrubio. Si vamos en coche particular, podemos dejar el automóvil en una zona de aparcamiento que hay justo a la entrada del Palacio, en medio del casco urbano, junto a la iglesia parroquial.

     Iniciamos nuestro paseo justo en dicho aparcamiento, avanzando por la calle que baja hacia el río, en dirección al Cristo del Pardo. En menos de cinco minutos llegamos al puente por el que la carretera que sube al Cristo del Pardo cruza el río Manzanares. A la entrada del puente tomamos un paseo que sale hacia la derecha, de piso enlosado a franjas rojas y blancas, por el que avanzamos aguas arriba del río, siguiendo su margen hidrográfica izquierda. El río corre encajado en el terreno algo más abajo que nuestro paseo; las orillas tienen abundante vegetación y arbolado, pero el propio río no se ve muy limpio.

     Enseguida llegamos al final de este paseo urbanizado, que se prolonga por un camino de tierra llano y ancho (10 min. desde el inicio). Continuamos avanzando por este cómodo camino, que unos 8 ó 10 minutos después llega a un pequeño repecho ascendente. Remontamos este repecho, tomando un sendero que sale hacia la izquierda antes de llegar al final, por el que terminamos la subida, desembocando en una amplia zona llana. Por la derecha, a unos cien metros de distancia, se encuentra la carretera y las casas de Mingorrubio (20 min.).

     El río hace una amplia curva a la izquierda y nuestro camino se separa algo del cauce, que de nuevo ha quedado más abajo. Salvamos una vaguada y al remontar el otro lado salimos a un camino bastante ancho de tierra, que prolonga un breve ramal de carretera adoquinada. Giramos a la izquierda y seguimos por este ancho camino; unos metros más allá hay un cartel de “Casa Juan – comida casera – conejos paellas“, indicando la bajada a un merendero que vemos muy cerca junto al río (28 min.).

     Sin tomar el ramal de bajada al merendero, seguimos el camino ancho, que gira a la derecha, y llegamos a un brusco terraplén de bajada. El camino de descenso de este terraplén está algo erosionado, pero un par de metros a la derecha hay otra bajada menos brusca, por la que descendemos a otra zona llana, avanzando más o menos hacia el norte.

     Pasamos junto a una tapia enfoscada de cemento y realzada por un par de líneas de roñoso alambre de espino. Hacia delante se divisa ya una especie de caseta baja, pintada de blanco, junto a una encina de gran porte. Nos dirigimos a dicha caseta, que se encuentra junto al río. Rodeando la caseta se encuentra una pasarela peatonal con barandillas metálicas, larga y a cierta altura sobre el cauce del río, por la que nos pasaremos a la orilla opuesta (35 min. desde el inicio).

     Al salir de la pasarela, giramos a la derecha y seguimos otro camino de tierra, que discurre entre viejas encinas, más o menos paralelo a un cercado de malla de alambre que delimita terrenos del Patrimonio Nacional (Monte del Pardo). A unos 50 metros de la pasarela pasamos junto a una fuente.

     Avanzamos por este camino hasta llegar al final del mismo, al pie del elevado talud que forma la presa del embalse del Pardo (50 min.). A la derecha vemos asomar del talud un tubo de gran diámetro del que brota en llamativo y potente surtidor prácticamente todo el caudal del río Manzanares, que desde aquí mismo discurre por su cauce natural. El espectáculo resulta sorprendente y vale la pena el paseo hasta aquí para contemplarlo.

     Como, debido a las cercas que delimitan el terreno del Patrimonio, no podemos hacer otro recorrido, volvemos sobre nuestros pasos hasta la pasarela peatonal (15 minutos desde el surtidor). Desde aquí podríamos continuar por los caminos que discurren por la orilla derecha del río, hasta alcanzar el puente de subida al Cristo del Pardo, pero este día había estado lloviendo y los senderos estaban muy embarrados y resbaladizos, por lo que optamos por volver por otro itinerario.

     Cruzamos de nuevo la pasarela y avanzamos hacia el Este como siguiendo la dirección de la misma. Vamos por el pie de otro talud herboso, en cuya parte superior hay unas barandillas rústicas de madera. Avanzando unos metros más, encontramos un buen camino por el que remontamos el talud, situándonos en la parte superior (22 min.). Estamos en una especie de terraza muy amplia; desde la barandilla de madera rústica hay una bonita vista sobre el cauce del río, y se divisa también la coronación de la presa. Hacia el N.E. se ve la tapia del cementerio, de la que sobresalen los remates de una serie de panteones.

     Vamos a ir hacia el cementerio. Para ello, continuamos hacia el Este, atravesando una gran zona de aparcamiento, con tejadillos, este día totalmente vacía. Por la salida de este gran aparcamiento alcanzamos la carretera asfaltada que va desde el Pardo a Colmenar Viejo, carretera cerrada al tráfico particular a poca distancia a nuestra izquierda, precisamente a la altura del cementerio. Avanzando un corto trecho a la izquierda por esta carretera, pasamos de largo los terrenos del Club Deportivo Mingorrubio y llegamos a la entrada del cementerio, en el que están enterrados famosos personajes de la historia moderna de España, que podemos visitar (40 min. desde el surtidor). Allí mismo se encuentra la última parada del autobús 601, que va a la Moncloa.

     Volvemos desde el cementerio hacia el Pardo siguiendo inicialmente la carretera, a cuyo lado derecho hay una acera peatonal. Al llegar a la altura de las casas de Mingorrubio, que queda a la izquierda de la carretera, tomamos un camino diagonal a la derecha, que atraviesa una zona llana con algo de matorral, pero sin arbolado, para acercarnos de nuevo al cauce del río.

     Enseguida llegamos a la esquina de una urbanización; una barrera cierra el paso de vehículos por el camino; nos encontramos justo en la parte superior del corto repecho que remontamos en el camino de venida, situado a 20 minutos de donde iniciamos este paseo. No nos queda más que seguir el camino que discurre por la orilla izquierda del río, para enlazar con el paseo urbano y llegar al puente sobre el Manzanares por el que cruza la carretera que sube al Cristo del Pardo, para dar por terminado nuestro paseo (1 hora 10 minutos desde que iniciamos la vuelta).

     Antes de remontar los últimos metros que nos faltan hasta el aparcamiento junto a la entrada del palacio, podemos visitar un pequeño y agradable parque, que se encuentra a pocos metros de aquí. Cruzamos el puente sobre el Manzanares, y comenzamos a subir en dirección al Cristo del Pardo por la izquierda de la carretera. A menos de cien metros llegamos a la entrada al mencionado parque, cuya visita nos llevará un cuarto de hora o poco más. Este parquecito tiene abundantes y variados ejemplares de arbolado y está diseñado en una ladera ascendente que determina varios niveles. Como la visita es bastante breve, vale la pena completar nuestro paseo entrando a este parque antes de volver al coche.

     Tiempo total paseo, visita al cementerio y al parque: 2 horas y media.

D.Pliego (23.12.2000)

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